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miércoles, 14 de marzo de 2012

Qué alegría más tonta.

Los fantasmas que la habitan se han puesto de fiesta, los armarios de su mente son  una bulla constante desde hace unos días. Ella sonríe, sola, acompañada, sentada, de pie, de noche, de día, mientras sueña, mientras habla, cuando camina, mientras escribe, ella sonríe.   

miércoles, 18 de agosto de 2010

Fotos y creencias



Viendo fotos de las redes sociales, me encontré un par de imágenes de uno de los últimos congresos que fui como estudiante, en una de esas fotos esta un viejo compañero de esos vuelos, con su barba desalineada y esa camisa a cuadros que siempre acostumbraba como saco, el sombrero esta sobre la mesa y en sus manos sostiene alguna ponencia de poética seguramente. Verlo ahí, atrapado en el tiempo, congelado con esa mirada penetrante y alterada, me estremeció de pies a cabeza, no es que haya pasado tanto tiempo, no es que ahora seamos otros, pero como nota al margen se leía una frase que sonaba más a un reclamo que a una descripción de ese pedazo de vida celosamente atrapado: "al menos yo si creía en lo que decía" .

¿En qué momento dejamos de creer?

Por muchos días me han rondado como fantasmas las palabras pero sigo sin poder escribir.
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Qué alegría más tonta.

20:08
Los fantasmas que la habitan se han puesto de fiesta, los armarios de su mente son  una bulla constante desde hace unos días. Ella sonríe, sola, acompañada, sentada, de pie, de noche, de día, mientras sueña, mientras habla, cuando camina, mientras escribe, ella sonríe.   
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Fotos y creencias

15:31


Viendo fotos de las redes sociales, me encontré un par de imágenes de uno de los últimos congresos que fui como estudiante, en una de esas fotos esta un viejo compañero de esos vuelos, con su barba desalineada y esa camisa a cuadros que siempre acostumbraba como saco, el sombrero esta sobre la mesa y en sus manos sostiene alguna ponencia de poética seguramente. Verlo ahí, atrapado en el tiempo, congelado con esa mirada penetrante y alterada, me estremeció de pies a cabeza, no es que haya pasado tanto tiempo, no es que ahora seamos otros, pero como nota al margen se leía una frase que sonaba más a un reclamo que a una descripción de ese pedazo de vida celosamente atrapado: "al menos yo si creía en lo que decía" .

¿En qué momento dejamos de creer?

Por muchos días me han rondado como fantasmas las palabras pero sigo sin poder escribir.
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