A veces pienso que me hubiera gustado conocerte en otro
tiempo, uno dónde vos no eras vos y yo no era yo. No estos, gastados, cansados,
viejos. Quizás te habrías enamorado el
brillo en la mirada de aquella que era, de la impaciencia con que soñaba cambiar al
mundo, de la naturalidad con que sentía. Entonces tenía una carta blanca y el corazón en una pieza.
Contorsiones. Y 15
Hace 13 horas


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