Me resisto, me miento, me rompo…
Día 4 o 5 : el bloqueo, la parálisis, el bucle
Hace 3 semanas
Crónicas de viaje desde el espejo
Me concedo muchas libertades, soy imprudente, tomo lo que encuentro en el camino, lo hago mío y puedo llegar a ser asfixiante. He querido no ser así, pero entonces pierdo colores, es como si se tratara de una pintura a la que has dedicado una vida entera y al final te das cuenta que los colores saturan la escena y aunque es un lindo cuadro, esta saturado de color, entonces comienzas por borrar un poco de amarillo, y la pintura comienza a perder luminosidad, los azules se hacen más evidentes y sientes frío, entonces eliges quitar un poco de esos azules, dejando al descubierto, un rojo que se torna violento, y así continuas quitando uno a uno, y de pronto sólo la ausencia de color, una gran nada en el lienzo, perdió cualquier rasgo. No sé ser mesurada, no entiendo el mundo desde la perspectiva prudente y decorosa, pareciera que todo lo que llega a mis manos es una bomba a segundos de explotar. ![]() |
| Esta es la que sueña |
| Vendrá la revolución y tendrá tus ojos, yo le daré mis manos |
El insomnio es un nuevo amigo de mis noches, llega justo antes de que se apaguen las luces y se va muy sonriente justo antes de que vuelvan a encenderse. Al principio amablemente le pedía que se fuera, pues las jornadas de trabajo después de una noche de insomnio son insufribles, pero no, no funcionó, entonces opté por tratar de echarlo por la fuerza, arrancándome los pelos, tomando leche caliente, contando borreguitos, practicando meditación zen, hasta el baño con hojas de lechuga intenté, pero nada, instalado ya en mi días como quien siempre ha vivido ahí. Deje de resistirme a la vigilia, creo que mi cuerpo esta adaptándose a dormir cuatro horas por día y si lo pienso bien, es hasta productivo, por primera vez en mucho tiempo voy al corriente con mis reportes, he estado dándole un poco a la corrección de mis cuentos que tenía tan olvidados, he leído un par de cosas que tenía en lista de espera y he visto películas que parecía que sólo había comprado para rellenar ese espacio en el librero. Anoche precisamente vi algo bastante intenso, una película que se me había resistido desde ya hace algunos meses y que más que hablar de mi insomnio y mis hábitos noctámbulos es lo que me ocupa en este post.
Me concedo muchas libertades, soy imprudente, tomo lo que encuentro en el camino, lo hago mío y puedo llegar a ser asfixiante. He querido no ser así, pero entonces pierdo colores, es como si se tratara de una pintura a la que has dedicado una vida entera y al final te das cuenta que los colores saturan la escena y aunque es un lindo cuadro, esta saturado de color, entonces comienzas por borrar un poco de amarillo, y la pintura comienza a perder luminosidad, los azules se hacen más evidentes y sientes frío, entonces eliges quitar un poco de esos azules, dejando al descubierto, un rojo que se torna violento, y así continuas quitando uno a uno, y de pronto sólo la ausencia de color, una gran nada en el lienzo, perdió cualquier rasgo. No sé ser mesurada, no entiendo el mundo desde la perspectiva prudente y decorosa, pareciera que todo lo que llega a mis manos es una bomba a segundos de explotar. ![]() |
| Esta es la que sueña |
El insomnio es un nuevo amigo de mis noches, llega justo antes de que se apaguen las luces y se va muy sonriente justo antes de que vuelvan a encenderse. Al principio amablemente le pedía que se fuera, pues las jornadas de trabajo después de una noche de insomnio son insufribles, pero no, no funcionó, entonces opté por tratar de echarlo por la fuerza, arrancándome los pelos, tomando leche caliente, contando borreguitos, practicando meditación zen, hasta el baño con hojas de lechuga intenté, pero nada, instalado ya en mi días como quien siempre ha vivido ahí. Deje de resistirme a la vigilia, creo que mi cuerpo esta adaptándose a dormir cuatro horas por día y si lo pienso bien, es hasta productivo, por primera vez en mucho tiempo voy al corriente con mis reportes, he estado dándole un poco a la corrección de mis cuentos que tenía tan olvidados, he leído un par de cosas que tenía en lista de espera y he visto películas que parecía que sólo había comprado para rellenar ese espacio en el librero. Anoche precisamente vi algo bastante intenso, una película que se me había resistido desde ya hace algunos meses y que más que hablar de mi insomnio y mis hábitos noctámbulos es lo que me ocupa en este post.