martes, 27 de septiembre de 2011

Ejercicios piromanos

En el último momento,  mientras todo (literalmente) arde me decido a desnudar las palabras, mostrarlas descarnadas, no las quiero llevar conmigo, al final nunca supe usar las correctas, siempre fueron otras, debidamente cuidadas pero otras, nunca las necesarias.

domingo, 25 de septiembre de 2011

El juego



Instintivamente buscas el revólver bajo tu almohada, el frío del metal te hace sentir tranquilo, por un momento te piensas a salvo. Intentas volver a dormir, pero es inútil, el miedo se ha apoderado de ti, es perturbador siquiera cerrar los ojos. En cualquier momento ella llegara. Lo sabes porque ha sido siempre así, predecible, constante. Ella juega contigo los días pares del calendario. El arma sólo tiene un tiro, deseas que sea para ti y esto termine de una vez.

Deambulas aletargado, miras por la ventana, puedes verla entrar en el edificio,  las manos te sudan y todo el cuerpo se estremece. Escuchas el taconeo de sus pasos ya muy cerca de la puerta, por un segundo consideras no abrir, llevas el cañón a tu cien, no quieres seguir en su juego,  no puedes disparar, no puedes parar el juego, es ella tan hermosa,   en lugar de poner fin, abres la puerta aún antes de siquiera escuchar el golpeteo de sus dedos.

Conoce muy bien tu guarida, sabe perfectamente los lugares dónde podrías ocultar el arma, ya has pasado antes por ahí y su sonrisa burlona no es grata,  prefieres entregársela y suplicarle lo haga cuando menos duela, cuando menos en ti te encuentres. Sus labios rojos sonríen y al tiempo que se quita la ropa, menciona como su instinto de bestia no le permite menguar tu dolor en ningún momento.  Ordena te desnudes, te hundes en su cuerpo, la cadencia de sus caderas te hace olvidar el juego. Sientes como el universo revienta en el centro de sus cuerpos.  Primer espasmo: ella acerca el cañón a tu cara dispara, nada. Segundo espasmo es tu turno, apuntas a su corazón, te acobardas, no puedes disparar y si esta vez tocara la bala ¿podrías vivir con ello?,  son las reglas del juego y antes de que el placer mengüe, disparas, nada. Tercer espasmo, ella pone  el cañón en tu boca, aprieta el gatillo, un fuerte estallido resuena, el arma cae, es cuestión de  segundos, ganaste, esta noche por fin ganaste, la bala es tuya, la muerte llega. Pero no pasa nada, sigues vivo y asustado, el sabor del metal  en tus labios, la luz colándose por tus ojos, no pasa nada, sigues vivo, despiertas, ella no vendrá nunca más, una vez que has ganado el juego, no es necesario volver.

lunes, 19 de septiembre de 2011

de aquí para allá

De aquí para allá

Nunca resulta sencillo adivinar de qué lado del espejo se despierta, me horroriza pensar que por alguna razón siempre lo hago del lado equivocado. La abuela siempre decía que habría que poner unas hojitas de  malva bajo la almohada para no ir al mundo de las brujas mientras se sueña.  A mi soñar me parece vivir horas extras. Quizás por eso nunca estoy segura de si he despertado aquí, o en realidad estoy allá. A veces allá es evidentemente distinto, pues aquí no se puede volar como se hace allá pero hay días en los que aquí es tan extraño que pareciera completamente allá.  No estoy muy segura de preferir el sueño a la vigilia, me asusta ser una hormiga, creo que soy muy pequeña para pretender ser algo tan grande. Cuando despierto de este lado del espejo que no sé muy bien si es aquí o es allá, siento como el cuerpo se vuelve ligero, por el contrario cuando abro los ojos y estoy del otro lado, una pesadez extraña se apodera de mí y  me cuesta mucho moverme.  Las personas también son distintas en un lado y el otro. Las personas de aquí no me gustan, sospecho muy seriamente que sean fantasmas y no gente.  La abuela creía que yo era un alma vieja, quizás tenía razón, vivir a turnos dobles y confundida debió hacerme envejecer.

lunes, 12 de septiembre de 2011

500 días con ella

Tres premisas indispensables para leer este post.

a)      Ha sufrido ya una decepción amorosa que lo dejo destrozado y llorando como nene o nena.

b)      Alguna vez se  ha enamorado perdidamente de alguien con quien tuvo intimidad pero que claramente le dijo “no me interesa tener una relación”.

c)       Usted sigue pensando que el amor existe.

Muy bien si cumple con por lo menos una de las tres anteriores, puede seguir adelante con la lectura, en caso contrario, mi recomendación es no pierda tiempo, viva un poco más, salga a la calle a buscar al amor de su vida, tenga sexo desenfrenado con alguien para terminar enamorado de ese alguien, permita que le rompan el corazón, llore inconsolablemente y después sólo después ya que haya superado la etapa más dolorosa y esté dispuesto a continuar con su vida venga y lea este post.

500 días con ella es una comedia romántica, o por lo menos ahí la colocan  los que se encargan de hacer las clasificaciones de las películas. A mí me parece que aunque tiene tintes románticos, tiernos, de esos donde las hormonas suspiran y dan ganas de tener un Tom o una Summer cerca, no es precisamente una historia de amor, o por lo menos  no del amor rosa,  ese amor irreal con el  que nos ha enfermado la cabeza desde niños  Disney.   La forma en que se va contando la historia no es lineal, es un ir y venir entre los 500 días, teniendo una combinación dolor, placer, confusión, frustración, desesperación, alegría, asombro, complicidad, esperanza, deseo y todas esas cosas que en realidad se sienten cuando te enamoras, cuando tú encuentras al amor de tu vida, pero el amor de tu vida no te encuentra a ti. 

Al final Tom no se queda con la chica, Summer se casa con alguien más, pero no es eso lo importante. Lo importante es ver a Tom salir a comprar Wiskey en bata, verle rompiendo platos como poseído y sufriendo infinitamente, hasta que no le queda más que  dejar de conmiserarse y regresar al mundo. No al mundo de antes de Summer, no al mundo con Summer, a un nuevo mundo, donde hay mil cosas por descubrirse, donde el amor aún existe.

Pfff, esperanzador final, no sé si son las hormonas  o un vestigio de  esperanza las que teclean el post del día de hoy, pero me ha gustado mucho la película, una comedia romántica inteligente, muy bien armada y además con una musicalización popera, sí  muy pop pero muy agradable.

Vi esta película por un pacto, juego, competencia el producto que da prueba de que la he visto es un dibujo y una frase, el dibujo no lo posteare porque apesto como dibujante, pero la frase sí, dos frases me gustaron mucho:

“No me gusta ser novia de nadie, en realidad no me gusta ser nada de nadie”

“Robín no es la chica de mis sueños, ella es mejor que eso, es real”

(agrego foto de Matthew Gray Gubler, porque aunque su personaje es completamente secundario, fue su frase la que más me ha gustado, además de que bueno O por Dios, etc. etc.)

El temblor Remasterizado

Deje el psicoanálisis y regresé a las letras, alguien por ahí me dijo que mejor sería escribir cartas, lo reconsideré y abandoné al analista y me inscribí en un taller de creación literaria, han surgido un par de cosas interesantes y he tenido oportunidad de regresar a mis viejos textos para pasarles el hacha y quitando la aprensión que normalmente me impide corregirlos les he dado una manita de gato, así que les comparto este texto remasterizado.



El temblor



   “Despiértenme cuando pase el temblor”

Soda estéreo

    Hugo se levantó paladeando el desagradable sabor del metal que le había dejado el sueño; Mirey aún dormía. La habitación estaba intacta, nadie sospecharía del terremoto de unas horas atrás, la ciudad estaba en ruinas. La radio comenzaba a dar las primeras estadísticas de los daños, Hugo se asomo por la ventana y sorbió tranquilamente su café, en realidad no le importaba  nada  tras aquel umbral que lo separaba de la tragedia  del resto de los habitantes. Regresó a la cama y buscó instintivamente el sexo de Mirey, quería encontrar nuevamente el ensueño extasiante de los ojos verdes de ella cuando se desorbitaban ante el placer, ella lo recibió sin mayor interés pero sin poner resistencia, hicieron tibiamente el amor sin emitir sonido alguno, inconscientemente los dos sabían todo había llegado a su fin, no había marcha atrás ya no tenían tiempo de reconstruirse, el terremoto no había tocado su casa, pero la historia no les permitiría volver a ponerse en pie como al resto de la  ciudad.

     Mirey conoció a Hugo una noche sin más que humo en el bolsillo y nostalgia en la mirada; él trabajaba en un negocio cerca del centro, siempre tomaba el mismo camino a casa, pero un par de noches atrás había tomado la determinación de nunca volver a pasar  dos veces por el mismo sitio. Comenzó por alternar las calles, explorando diferentes formas para llegar a casa.  Esa noche, en esa hora incierta, ahí estaba ella, con un abrigo hasta las rodillas y una boina a la francesa que la hacía lucir peculiar, ella se acercó con el afán de  conseguir fuego para su cigarro, él quedó prendado de ese par de ojos verdes ocultos bajo unas gafas amplias. Caminaron un par de calles sin cruzar ninguna palabra útil o inteligente: "Me llamo Mirey"  "soy empleado de un hotel cercano" " No me gusta el frío"  y un bla bla bla bla sin dirección ni pretensión alguna, aunque en realidad eso no importaba, sólo bastaría llegar al punto donde sus destinos se bifurcaran para cambiar de  página y poner ese encuentro con las cosas  sin importancia del día que pronto se olvidan; pero eso no sucedió o por lo menos no esa noche, esa noche caminaron muchas calles más.

   Hugo se levantó  y preguntó a quema ropa -te vas tú o seré yo quien se marche- Mirey bostezó indiferente al tiempo que levantaba los hombros para hacer más evidente su desinterés ante la situación, él comenzó a vestirse decepcionado de la reacción de ella ante sus palabras, no lo creía posible, cuatro años de su vida se desmoronaban ante él, sin provocar el menor estruendo. Se asomó nuevamente por la ventana y pudo sentir la desolación reinante en las calles, la impotencia de la gente,  la mayoría lo habían perdido todo. Él sentía algo similar, sabía no quedaba más, esos cautivantes ojos verdes de aquella noche y de tantas mañanas se cerraban para siempre. Habría sido mejor si el terremoto hubiera acabado con él, con su casa y con ella, sobre todo con ella.

    Mirey se acomodó nuevamente y volvió a dormir, soñó ser un pez, uno de agua dulce, un pez de agua dulce en un enorme océano salado,  nadaba entre los demás peces, ninguno entendía su asfixia. Despertó sobresaltada, Hugo se había marchado, los estantes estaban vacios y ahora justo ahora quería pedirle no lo hiciera, el océano del sueño broto por sus ojos, siempre había sido así, tarde muy tarde.

  

Hugo no tenía a donde ir, la ciudad estaba destrozada, se respiraba en todo sitio la desolación de ellos, los otros, los que no entendían porqué él cambiaria de lugar con cualquiera,  en ese momento preferiría ser él quien estuviera enterrado entre los escombros. Una mujer se acercó para pedirle una moneda, buscó en su bolso y le entregó un par de billetes arrugados, sentía nauseas, asco ante la podredumbre que pisaba a cada paso, no entendía como la naturaleza, dios o el azar tramposo podía acabar con el mundo entero de una sacudida. Tampoco entendía  cómo sin sacudida, su mundo estaba hoy en trizas. Todo era confuso, quería odiarla, desear realmente fuera ella quien se acercara mendigando  ahora no fuego sino piedad, quería tener el poder de pisar su cabeza en un charco de sangre al siguiente paso, pero no podía, la amaba, la amaba tanto, la necesitaba.

   

            Mirey seguía desnuda, postrada sobre la cama, en silencio, esperando la puerta se abriera y él estuviera de vuelta, tarde entendía cuanto lo amaba, tarde extendía los brazos para alcanzarle. Se puso en pie, buscó su abrigo y su boina, puso los tres cigarros que le restaban en la bolsa izquierda y salió, así, descalza y sin más ropa que el viejo abrigo  y la boina francesa, caminó incesantemente entre las ruinas de la ciudad y llego a la calle donde años atrás un extraño de andar discreto le ofreció fuego  y una soledad compartida.

     Hugo gurdo sus manos en el pantalón y sintió el encendedor entre sus dedos, vinieron a él  inmediatamente los recuerdos del primer encuentro,  algunas lagrimas escaparon de sus ojos, ganas incesantes de volver, atravesar la puerta,   andar por esa calle donde se encontraron; apretó el paso y avanzo firme, supuso que aún era tiempo, que la encontraría dormida, y le contaría una historia nueva; tal vez regresando por aquellas calles la encontraría nuevamente con su boina y su abrigo, sonrió, por un segundo imaginó el cuadro, pero entonces recordó la premisa aquella noche: "nunca más por el mismo sitio", soltó el encendedor viró a la derecha y se perdió entre los damnificados que había dejado el temblor.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Fragmentos de locura

Desconocía por completo el momento justo en el que las paredes comenzaron a hablarle, una mañana se descubrió en medio del colorido cuarto, cubriendo afanosamente con una mano el orificio por donde estaba segura habían estado escapando las ideas. De pronto, una voz proveniente del muro del fondo comenzó a contarle una historia fantástica, al principio era complicado entenderle, pues su tono gutural hacia confundirle con un gruñido, con un eco guardado o con un murmuro muy grave. Desde su llegada a ese lugar, no había cruzado palabra con nadie, quizás por eso el hecho de escuchar una voz que no era la suya, la reconfortaba, prefirió no preguntarse por la procedencia y la lógica de un muro que habla, asumió que como todos aseveraban, estaba loca y en la locura era “normal” sentir que las ideas escapan y conversar con las cosas. Aunque bueno, no podría decirse que ella conversaba propiamente con las paredes, sólo las escuchaba.


No siempre era la misma la intensidad de las voces que emanaban de las paredes, a veces susurraban, otras gritaban frenéticamente, ella no sentía miedo, hacía mucho tiempo que no experimentaba tal cosa, en ese cuarto, en ese lugar todo era posible, estaba fascinada con su locura y el universo interminable que había venido con ella. Descubrió una constante en el sonido, si ella quitaba la mano de su cabeza, las voces eran más fuertes, más claras, si ella volvía a tapar el lugar por donde le escapaban las ideas, las voces se hacían tenues. Lo pensó un segundo y concluyó, las paredes habían estado robando sus ideas, por eso su cabeza era cada vez más ligera, por eso cada vez había más color en los muros, volvió a agradecer su locura, esa bendita locura, que entre muros, historias, colores e ideas se creaba y recreaba en sus manos.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Locura



Estados espirovolitivos voluntarios
 
Cada vez me asusta menos la locura, el desdoblamiento de mis voces, las miles de noches escondidas en mis manos, la extravagancia de las luces, los días, el tiempo, los ecos,  las miradas y el sin fin de realidades inciertas que muy de cerca coquetean con mi razón. 

martes, 30 de agosto de 2011

Sola

Anoche hablaba con ella, evasiva como siempre, enredaba sus dedos en mi cabello para no contestarme. Me exaspera la contundencia que tiene para encajar sus uñas en mi espalda y hacerme amarla cuando tanto la detesto. Se fumó mis cigarrillos, se bebió mi cerveza y manchó mi teclado con palabras llanas, con quejas pueriles, de pasados mejores, de un presente ambiguo, de tiempos no venideros. La observé, le reñí, pero como siempre, es ella más fuerte que yo, basta su fría mano posándose un segundo sobre mi hombro, para corroborar: le pertenezco.


Entonces ella y yo escribimos cartas. Sí, cartas: largas, alegres, formales, cortas, confidenciales, tristes, hermosas, emotivas, absurdas, frías, honestas, crueles, falsas, etc. Cartas. Algunas las firmé yo, la mayoría lo hizo ella, en realidad no importa, no tienen destinatario alguno. Cuando llegó la mañana y la rutina la hizo brincar para huir por la ventana, me susurró al oído a manera de despedida: Buen día, triste hermana, sola, sola, sola..

viernes, 26 de agosto de 2011

lunes, 22 de agosto de 2011

Ojos

Fue un día de almas ligeras y ojos callados. Los míos, mis ojos, por el contrario no pararon de hablar, un parloteo incesante los mantuvo ocupados todo el día. Por la mañana conversaron con el espejo, no estoy segura, pero algo me hace suponer que discutieron, no me extrañaría, eso pasa siempre que ese par de descarados se ponen a contar secretos a esos otros dos discretos, que atentos del otro lado observan, se miran, se escuchan y más temprano que tarde, los de dentro terminan por llorar.


Subí al vagón del metro, repleto como ya dije, de almas ligeras, de miradas mudas. Sé que suena contradictorio decir que el alma es ligera cuando los ojos no hablan, pero es real, basta mirar cómo todos ahí dentro se vuelven etéreos, hasta el punto mismo de parecer inexistentes. Y entonces mis ojos comenzaron un monólogo sobre el absurdo entre la multitud, los sorprendí por el cristal diciendo impertinencias, traté de reprenderlos, pero en realidad a ellos poco les importan mis reparos.

A veces me preocupa la soltura del discurso con que a todo mundo van contándole, mis alegrías, mis sin razones, mis penas, mis delirios. Pero al final, qué más da, soy un alma pesada, con unos ojos parlantes, que no paran, ni un minuto, todo el tiempo hablan.

martes, 16 de agosto de 2011

Una mañana cualquiera

Desperté con las palabras del sueño en las manos, aún podía sentirlas, no terminaron de desmaterializarse sino hasta minutos después de haber abierto los ojos.  Siempre sucede así, la mañana termina de a poco pero sin piedad, con los desquicios de libertad que durante la noche disfruto.  Incorporarse a la rutina cada vez  resulta más complicado, por lo general comienzo con  la taza de café, que más o menos des aletarga mis sentidos y me permite comenzar a reconocerme, observar mis  manos que no me son del todo familiares, me hace pensar que este cuerpo no me pertenece, siento que usurpara un lugar en el mundo, en este mundo al menos.

jueves, 11 de agosto de 2011

Estrenado 28 o Más sabe el diablo, etc.

Mi amigo Román, tiene una forma fenomenal de hacerme sentir bien cada que comienzo a mal viajarme por estar en la antesala del tercer piso, habla sobre la intensidad y la locura, de las noches y los excesos, de los placeres y el sexo, de la intelectualidad y el arte, del conocimiento y el trabajo, al conjunto de todas esas características las llama: ser un adulto contemporáneo. Muchas de esas cosas son clichés raros, que en algún momento encajaron conmigo, pero que ahora no son más que intensos recuerdos otras las sigo disfrutando, como cuando recién se descubren. Contemporáneamente o a la antigua he llegado a la precisa edad de 28 años, logré llegar a esta cifra sin deprimirme de manera previa, por el contrario, esperaba ansiosa, los regalos, la fiesta, los abrazos, las reflexiones y todas esas cosas que vienen con los cumpleaños


Pasaron cosas muy interesantes la semana previa al cumpleaños, por ejemplo el lunes una caja misteriosa con los primeros 6 tomos de En busca del tiempo perdido, con una botella de tinto y un anónimo que decía: Mi último suspiro, si quieres el séptimo encuéntrame, Feliz cumpleaños. La verdad es que de inicio, no quería ni abrir los libros, que tal si tenían ántrax o algo parecido. Después pensé que tenía un acosador y claro cómo producto de horas y horas, viendo mentes criminales, asumí que el ignoto tendría que ser un hombre caucásico, a falta de Spencer (o por dios chiquito papá), comencé la investigación, hice una lista de sospechosos, en realidad era una lista muy pequeña, no hay tanta gente en este planeta que tuviera tan lindo detalle conmigo, fui tachándolos de uno por uno, a “X” porque Proust le puede sonar a marca de condones, a “Y” porque es proporcionalmente culto a su tacañería, a “Z” porque me entreviste con él y pude ver en sus ojos que no mentía cuando decía que él se declaraba inocente.

Cierto extraterrestre que rondaba mi tierra, me dio unas lecciones de vida intergaláctica maravillosas, útiles pero al mismo tiempo muy reveladoras, parecía en este momento que el mundo se venía abajo, después de observar el infinito, el mundo se vuelve tan pequeño, pero comprendí casi al instante que por eso mismo, más y más valioso.

Otro día de esa semana un corazón roto en casa, me obligó a descorchar el vino enviado por el ignoto, además de una botella más abandonada por mi ahora abstemio vecino, y entre charlas de faldas y de pantalones, mi buen amigo Romy me permitió abrir el regalo que desde el lunes aguardaba en mi habitación, con un letrero especificando que no podía ser abierto hasta exactamente el día 30, pero ese día para aligerar el sufrimiento del corazón roto, de él por supuesto, pude quitar ese rojo papel de Puca, que cubría la caja para descubrir “o por dios, es grandioso” tenía, bueno ahora tengo en mis manos la serie completa de los Thundercats… uoooo!! La mera onda, ya tenía hasta ese momento dos regalos muy rifados, el primero de un ente desconocido y el segundo de mi Cuatisimo, hermano Romy.

Durante toda la semana estuve planeando mi gran fiesta “sorpresa” de cumpleaños, mandé la invitación por la red social de moda, el objetivo reventar la casa, el contra tiempo mi vecino que decidió era la mejor idea traer a su esposa y a sus tres hijas a pasar unos días en la casa, y lo digo así literalmente en la casa, no en la ciudad, no, no de vacaciones, no, en la casa. El panorama ante eso no fue bueno, parecía que las cosas comenzaban a no salir bien. La fiesta tuvo que ser pospuesta, con resultados desastrosos, los invitados no llegaron, la festejada se enfermo y todo termino en cuatro cajas de pañuelos desechables y una cantidad impresionante de mocos.

Como sea, el día de mi cumpleaños, tuve un pastel familiar, papá y mamá vinieron a verme (bueno en realidad vinieron a ver a León, pero aprovecharon para darme mi abracito), sople velitas, le mordí al pastel y esas cosas bellas que no se pierden como costumbre en mi familia.

Puff, ya para cerrar este post, los 28 empezaron como ha sido toda mi vida, un excitante espiral de acontecimientos, hasta el momento no se quien es el ignoto, pero ya no quiero saberlo, no he terminado de ver los Thundercats pero en eso estoy, mi familia sigue siendo uno de los pilares más sólidos y maravillosos que tengo, todavía no se me terminan los mocos, pero al menos sé que de esta gripe no estaba destinada a morir. Por último, como último acto de depuración, arme una carpeta con todas las fotografías de pasados dolientes, las comprimí, las mandé muy lejos de mi alcance y elevé mi ancla definitivamente, lloré, si lloré mucho, no es fácil cerrar una ventana que sin querer mantienes abierta, pero ya, es momento de navegar otros horizontes y encontrarse en otras miradas.

Creo que ahora si me excedí con la dimensión y lo personal del post, pero como siempre digo en estos casos, "ES MI BLOG Y ESCRIBO LO QUE QUIERA".

martes, 9 de agosto de 2011

Espejos

Ella le confesó su amor por los espejos.

Él se rompió en ese instante

dejándole como herencia

siete años de mal amor.

domingo, 7 de agosto de 2011

Los domingos



Aunque me resista a aceptarlo, soy un animal de costumbres y rutinas; los domingos acostumbro dejar que las palabras se amotinen en el cuerpo y al final broten como se les dé la gana, está no es una experiencia del todo placentera, más por el contrario, tendría que decir que es dolorosa, las palabras tienen garras y dientes afilados que lastiman en su paso apresurado y violento que busca desbordarse. Los demás días es más fácil enredarlas entre los dedos, entretenerlas entre lecturas y discursos, quizás hasta acariciarlas un poco, jugar con ellas como si fueran felinos domesticados que cuando les es preciso se acercan a ronronearle a su amo, en fin, utilizar las necesarias y fingir que no existe el resto.

Es domingo, es normal, las palabras se suicidan.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Haciendo que trabajo

La misión escribir algo con el título de 5 libros de la biblioteca de aula.  Mis libros elegidos:


El resultado:
El corazón de la noche esconde un Bestiario fantástico de seres atroces, con pieles delgadas, plagadas de angustias, como suspiros de mar. Yo formo parte de esa legión, de los que se esconden bajo las estrellas y suplican “que me bautice el viento”. Pocos pueden vernos a los ojos, pero quien logra hacerlo se hace poseedor de la perla que nos habita y damos con ellos un brinco al cielo.

lunes, 1 de agosto de 2011

Sueños

Después de la huida nocturna y la breve suspensión del silencio, despertó en casa y sintió placenteramente como se desvanecía el sueño…
Imagen Javier G. Pacheco

viernes, 22 de julio de 2011

Redes divagantemente sociales

El cursor me reta, se burla, parpadea y me incita a perseguirlo unas cuantas líneas al menos, me resisto, a veces trato, pero nada, el tintero está seco, las ideas se difuminan tal cómo van llegando y el ánimo está revuelto y ligeramente confundido.

Hace unos días seguía en twitter una discusión sobre el impacto de las redes sociales en la creatividad literaria, las reflexiones iban desde la brevedad hasta el plagio y la enorme cantidad de basura seudo literaria que se mueve en estos contextos. No llegué a las conclusiones, porque aunque de repente me cause adicción esto de la ciber vida, todavía tengo una real, lejos del ipod y la computadora, pero me quedé pensando largo rato sobre este asunto.

Recuerdo que yo comencé con los blogs, hace aproximadamente siete u ocho años, cuando estaban en boga los espacios de msn, mi blog se llamaba “la catedral de los silencios escogidos” y estaba repleto de muchos intentos de cuentos, poemas y un sinfín de debrayes sin sentido. Aquello pervirtió de una forma muy curiosa, al poco tiempo se crearon pequeñas comunidades de blogeros afines, que se leían y comentaban asiduamente, después iniciaron las reuniones y se perdió el anonimato, aunado a esto los romances y desencantos. Al final creo que algunos conservamos dos o tres personas conocidas de ese tiempo, con quien más allá de los mundos imaginarios que se fabricaban, resultaron valiosas relaciones, pero nada más. Los espacios de msn desaparecieron o perdieron popularidad, algunos emigraron a Blogspot, otros simplemente regresamos al anonimato.

Después de eso, pues ya sabemos el boom de facebook, dónde si bien hay espacios creativos, la mayor parte del tiempo es chisme, chisme, chisme y más chisme. Sí, sí tengo un facebook, justo en él leía un comentario, que decía algo así cómo “que retro, tienes un blog, eso es como muy del 2000” la verdad es que por un momento me quede pensando, que ya soy retro en el ciberespacio, después argumenté a mi favor que también tenía un twetter, que es como la onda en estos días, y entonces llego la estocada final, pero el veinte perfecto para explicar todo el asunto creativo o no creativo del ciber espacio, esta persona que me dijo casi casi, obsoleta y pasada de moda, me preguntó “¿Cada qué twitteas? ¿Cada que actualizas tu blog?” Mi respuesta es que la verdad no hago tan a menudo ni una cosa ni la otra. Y entonces ahí la reflexión interesante, antes tenía una idea y trataba de desarrollarla para postearla, ahora la concreto y la pongo en un twett, haciéndola perder quizás el potencial que originalmente pudiera tener. Por otro lado, hay cosas que deben ser así, microficciones, sin más choro ni ornamentos.

Al final creo que la creatividad no depende precisamente de la extensión, digamos que twittear es como tener la cabeza llena de pájaros, y dejarlos ir de uno a la vez, algunos regresan más grandes, más hermosos, entonces se pueden volver un muy buen post, otros simplemente se van, desaparecen y no vuelven más.

lunes, 11 de julio de 2011

Ventanas

 Coleccionar ventanas fue un ejercicio que desde pequeña complacía tu necesidad creciente de diagramar espacios imaginarios. Una habitación sin ventanas era tan imposible como un rostro sin ojos, siempre preferiste las que dan a lugares abiertos, jardines, calles, avenidas, pero la verdad es que nunca te importó poner en tu colección un par de las que daban paso a los interiores. Más de alguno te preguntó ¿porqué no mejor puertas? son más amplias, prácticas y existen en todos modelos, tu respuesta siempre la misma, las puertas son para las personas decididas, no para los soñadores y yo por alguna razón pertenezco a los de la segunda especie. Para llegar al sitio que conduce la puerta es necesario atravesarla, para aproximarse a los universos que se expanden tras una ventana basta con asomarse.

Todas las historias importantes de tu vida incluyen necesariamente una ventana, algunas han servido como refugio, otras como escape. En pocos días, darás la vigésima octava vuelta al sol, el mundo se ha vuelto cada vez más inmenso e incomprensible, pero con una esperanza a veces cansada a veces ingenua, sigues esperando la última ventana, esa que complete la colección y sea tan perfecta que no quede más remedio que saltar de una vez y para siempre a través de ella, romperte, sí, la ruptura es inevitable, pero entonces y sólo entonces, estarás lista para dejar de huir.

miércoles, 22 de junio de 2011

Arroz con leche

Encontré una aplicación exacta para esa frase de tiempos pasados siempre fueron mejores, las cocinas de las abuelas, mi abuela tenía el sazón mágico en sus manos, era la reina de la sopa de fideo y no es que mi madre tenga mal sazón, no nada de eso, pero sinceramente nada como los guisos de mi abuela, y podrían ser las cosas más sencillas para un día común, hasta lo más elaborado para las festividades, todo era delicioso. Había un problema con la abuela, siempre fue muy celosa de su cocina, y no permitía que nadie le ayudara con nada ahí dentro, su frase para ahuyentar a todo mundo de ese espacio místico mágico era mucho ayuda el que no estorba, con eso nos quedaba claro a todos que no quería nadie rondando por ahí hasta que estuviera lista la comida y entonces una comitiva de más de 20(aquí cabe aclarar que mi abuela tuvo 18 hijos, que por lo general se reunían los domingos a comer) personas se sentarían en esa enorme mesa de comedor que había en su cocina a deleitarse con lo que se que hubiera preparado. Esos tiempos eran geniales, parecía domingo de fiesta siempre, desafortunadamente la abuela enfermó, no fueron muchos años los que yo gocé de esos banquetes, pero no los olvidó.


Cuando la abuela enfermó, eligió a una de mis tías para heredarle todos sus saberes de alquimia gastronómica, y bueno mi tía aprendió muy bien, aunque nunca igualaría a la abuela, además poco a poco la enorme familia se dispersó y no hubo más domingos familiares, entonces mi tía ya sólo cocinaba para tres, el abuelo, la abuela que ya casi no comía y ella que siempre vivía a dieta, por lo que la comida dejo de ser un ritual en esa casa.

Pese a ello, una de las últimas veces que yo estuve por ahí, me invitaron una deliciosa taza de arroz con leche, juro que ha sido el mejor arroz con leche que he comido en mi vida, con la consistencia exacta, el dulce preciso, incomparable. Entonces aunque eso de cocinar nunca ha sido lo mío, le pedí a mi tía la receta de tan delicioso postre, mi tía tan simpática y buena como parece ser, me anotó la receta y me dijo si tienes dudas me hablas y yo te digo como hacer.

Bien, intentando ser menos hermética de lo que fue la abuela quiero compartir con ustedes el tesoro de familia que entregó mi tía, como receta para elaborar el postre perfecto:

Arroz al gusto


Leche al gusto


Azucar al gusto


Canela al gusto


Hierva, mezcle y coma.


(no alterar ninguno de los ingredientes)

Encantadoras las mujeres González no les parece?

martes, 14 de junio de 2011

Breves del diván

…entonces el monstruo se asomó por atrasito de mi oreja, no pude más que asustarme y llorar como chiquilla. Resulta que el monstruo también se asustó, lloriqueó unos minutos   saltando después  por la ventana, dejándome sola y sin consuelo.

domingo, 12 de junio de 2011

Llévenla al baile!!

Nunca me ha gustado pensar en la predestinación genética como algo determinante en la existencia, es decir, siempre he preferido pensar que es cada quien a partir de su formación y su libertad quien pone las limitantes, para hacer tal o cual cosa. La experiencia aunque no me gusté aceptarlo, me ha mostrado que estoy equivocada y me ha hecho reconsiderar: sí hay una parte que aprendemos para ir forjando un camino, pero también hay una parte que se trae, o q no se trae y no hay forma alguna de adquirirlo.

Esta reflexión viene a que, yo no bailo ni en defensa propia, no se me da, simplemente no es algo que tenga yo en el cuerpo, eso de coordinar mano pie y además mover las caderas y los hombros con ritmo ¡ooooh por dios! Es lo más complicado que alguien puede pedirme que haga. Nunca había tenido problema con aceptarlo, siempre que alguien me preguntaba, yo respondía fría y secamente, que el baile me parecía algo primitivo, ya saben disfrazar de mamonés la carencia. Nunca tuve mayores líos, me rodeaba de gente no bailante, entonces todos felices.

El asunto, el problema o por lo menos la cuestión comenzó a cambiar, cuando precisamente empecé a coincidir con gente bailarina, cuando mis fiestas cambiaron de sólo charla y viajes mentales a interacción social, con personas que gustan de frecuentar esos sitios donde todo mundo le saca brillo a la pista. Al inicio, igual me sentaba e inventaba alguna escusa, decía muy honestamente, no sé bailar, entonces venía la parte donde alguien me insistía y me insistía bajo el argumento que lo importante era divertirse. Nada más lejos para mi concepto de diversión, era lo más estresante del mundo, me sudaban las manos, no podía dejar de ver mis pies, y cuando por fin agarraba el paso, la canción llegaba a su fin, entonces inventaba algún pretexto y salía del lugar lamentándome tristemente por mi incapacidad física para el baile.

Apelando a lo que comentaba al inicio de este post, con la firme convicción de que el hacer o no hacer algo, no depende de ese tipo de limitaciones, sino de esmero, libertad y formación, decidí cambiar mi vida, ahora iría a todas las fiestas donde hubiera que bailar, diría siempre sí a una invitación para hacerlo, me concentraría firmemente en lograr si no ser el ama de la pista, por lo menos en no parecer robocop con epilepsia. Poco a poco, fui encontrando lo divertido del asunto, además si le ponía el ingrediente secreto (chelas) uuuh!! Sabor… o al menos eso pensaba, hasta que, no sé si alguien que me quiere mucho o no me quiere nada, me grabó en uno de esos rituales de arritmia, es lo más divertido, yo tengo una cara de wow, como lo gozo, pero mi cuerpo no expresa precisamente lo mismo, creo que superé la etapa robocop y pasé a la etapa play móvil.

Una resignación extraña  llegó a mi vida, yo-el baile, no somos uno mismo, que digo uno mismo somos como universos paralelos.  Definitivamente hay cosas que no se te dan y punto.

viernes, 10 de junio de 2011

Grandes Esperanzas

Sigo con mis experimentos cinéfilos-literarios, leer el libro y después ver la pelicula, ahora fue el turno para Grandes Esperanzas, de Charles Dickens vs la película del mismo nombre dirigida por Alfonso Cuarón. La verdad es que la película la había visto hace ya algún tiempo, pero no tenía un recuerdo muy preciso de ella, era más bien como una gran mancha verde en mi memoria. El libro, pasé meses enteros buscándolo en una y otra librería sin tener el menor éxito, por lo general o no estaba, o estaba muy por encima de mi presupuesto, o únicamente contaban con la fantábulosa edición de los Editores Mexicanos Unidos, donde muy seguramente Pip terminaría llamándose Pat o algo así. Hace unos días curioseando por las librerías cercanas a Bellas Artes, encontré ambos a precio de ganga, el libro en editorial Catedra, y la peli, bueno pues la peli y ya.


Obviamente, mi veredicto como predeciblemente lo suponen será a favor del libro. Siempre es más agradable la película que cada quien se arma en su cabecita, además la cinta es una adaptación a la época moderna, y en ese proceso de adaptar, se perdieron el 80% de los detalles y personajes que hacen maravilloso el libro.

Tampoco es que la película sea mala, no, en realidad me gustó mucho, visualmente es delicioso ese derroche de verde, las actuaciones de Paltrow y Hawke están justamente dimensionadas con sus personajes y en general bien lograda, la transformación de algunos personajes como Joe y la Tía de Estela, quizás fue lo que menos me gustó de inició, pero poco a poco fue haciendo sentido con el resto y terminó por parecerme genial esta tía con una locura eufórica, antípoda completamente de la Tía de la novela.
Creo que vistas por separado, son ampliamente disfrutables las dos cosas.

Ahora tenemos en turno leyendo: Nuestra señora de París y espero encontrar un versus que no sea precisamente el de Disney.


miércoles, 8 de junio de 2011

Debrayar

Estos días he andado muy productiva en el blog, entiéndase me he desentendido completamente de mis labores habituales y me he concentrado en plasmar cuanta babosada pasa por mi cabeza.  No está mal, de vez en cuando hasta creo que es sano,  unos días de debraye por escrito, liberan a la cabeza de estupideces mayores y aligeran el riesgo de ataques sicóticos o peleas sangrientas con amigos imaginarios.  Además he notado que mis post están menos revienta vena, lo drama Queen  no se me va a quitar nunca, pero creo que en este momento me encuentro en un punto más sínico de la vida, reírme me viene bien, al menos por ahora. Al final pareciera que el mundo es un gran pañuelo desechable.

martes, 7 de junio de 2011

Tarde mutante

Ayer por fin tuve tiempo de ir al cine a ver a los mutantes, como buena cinéfila pesimista, no esperaba gran cosa de la cinta, algo así como un derroche de efectos especiales y una nula continuidad de la historia, tanto con el comic como con las demás películas. Además de aumentarle la atenuante de que en esta cinta no podría salvarme de una mala historia, la hermosa figura de Hugh Jakman, luchando por ahí en pantalones vaqueros muy ajustados, camiseta de tirantes blanca y esas botas que sólo pueden vérsele bien a él.


Es cierto que no hay continuidad con el comic ni con las otras películas y que muchas cosas en un intento por hacer que todo encaje terminan siendo forzadas, pero esta vez, trato de ser benevolente y considero que era complicado centrar la historia en Charles y Magneto, como primera generación y no poder utilizar a algunos de los mutantes más “populares” por llamarlo de alguna forma. Además me pareció genial como sitúan históricamente el conflicto: la guerra fría, el inicio de la era espacial, las grandes manifestaciones por los derechos humanos, etc.

Creo q si los mutantes siguen sin pasar de moda es precisamente porque reflejan el conflicto constante de la diversidad en la sociedad, de una manera fantasiosa y con súper poderes claro, pero a fin de cuentas muy cercana a como la especie humana se enfrenta a las diferencias.

En fin, no puedo decir que es una película de 10, pero tampoco puedo decir que desperdicié dos horas de mi vida, me gustó la peli y salí de la sala diciendo para mis adentros: Mutante y a mucha honra…

Sí ya sé y ya lo dije Logan no es parte de esta historia, pero es más atractivo que ningún otro mutante caracterizado en el cine, en el Comic siempre prefería a Gambito, pero en la pantalla grande O POR DIOS!!  Logan es la onda.

domingo, 5 de junio de 2011

Los misterios de la vida

Vivimos en un mundo enigmático, hay tantas y tantas cosas que no sabemos y que ni siquiera ilusamente podemos ambicionar saber algún día. La ciencia es una quimera, que hace como que se acerca a la debelación de tales misterios, pero en realidad nunca está lo suficientemente cerca. La filosofía coquetea de manera descarada con todos los “saberes”, pero tampoco logra nunca terminar de poseerlos. En fin, a veces uno se agobia con las preguntas más relevantes y complejas del universo: “¿Quién soy? ¿Existe Dios? ¿Cuál es la causa primera? Etc.” Noches y noches de pensar y repensar sobre el sentido de la existencia, noches y noches quemándose las pestañas intentando entender a los grandes pensadores de todos los tiempos, es más, hasta algunos más locos que otros consagran su vida entera a esta infinita labor, muy noble por cierto, pero también muy mal remunerada. Pero bien, mi intención no es quejarme de lo escaso de mi sueldo por haber elegido la filosofía como profesión, tampoco ponerme a dilucidar sobre si es la ciencia o la filosofía quien nos da la respuesta más acertada, no, no, para nada, es más ni siquiera es poner de manifiesto mis puntos de vista respecto a las posibles respuestas a tan grandes misterios, no y no, mi intención es plantear algo más simple pero doblemente agobiante, además quiero pensar que es una preocupación global, estoy segura que a todos alguna vez nos ha pasado. Es tan desconcertante. Bien sin más preámbulo planteare en este mi blog de desahogo y reflexiones, las preguntas que desde la tierna infancia han atormentado mis días:


¿A dónde van los calcetines extraviados? ¿Por qué siempre desaparecen de uno en uno? ¿Existe un cielo para calcetines donde todos tienen una vida mejor?

Mi hermano, que se desespera con tanta pregunta y es un hombre más práctico, me dio una solución para menguar mi angustia: Has nuevos pares con los calcetines nones que conservas, perros con perros, puntos con puntos, spider man con spider man, etc.  Es cierto, no elimina mi angustia, pero me ahorra unos pesos para no tener que comprar pares nuevos.

lunes, 30 de mayo de 2011

Sabiduría popular

Sí, soy del tipo revienta vena cuando ando dolida del corazoncito, y esto pasa más o menos de manera regular, por enamoradiza y boba. El asunto es que aún con todo y mi azote de la última estampada con la banqueta que me di por ilusa, me moría de risa cuando escuchaba los consejos prácticos y profundos que la gente ofrece para esos casos, así del tipo: todo pasa por algo, si lloras no sé qué y no sé qué más, las lágrimas no te dejaran ver las estrellas, etc. pero la frase que más divertida he encontrado siempre, es esa de: Si amas algo déjalo libre, si regresa es tuyo, sino nunca lo fue… digo es horrenda, con un sentido de cosificación del otro y simplemente malísimo ese consejo, bueno eso pensaba hasta hace unas horas encontré la otra versión:


Si amas algo, déjalo libre.

Si regresa… pártele su madre.

Si no regresa alguien más ya se la partió…

Es divertida y me parece más inteligente….

miércoles, 18 de mayo de 2011

Sueño

Todo es sueño. Sé que todo es sueño. Siempre lo supe desde que empecé a soñar que yo existía: este mundo no es real...

viernes, 13 de mayo de 2011

Anticristo

Regresé a los viejos vicios: pasar tardes enteras en una sala de cine tomando ICE radioactivos de uva. La verdad es que no soy muy conocedora, simplemente disfruto de esos infinitos mundos imaginarios, con todo y lo que pueda asustarme esa cada vez más vivida sensación de universos paralelos (me gustaría desarrollar el tema, pero necesitaría primero tenerlo claro yo, sigo pensándolo). He visto de todo últimamente, desde elefantes sedientos hasta hombres lobos adolescentes, pasando por las películas de la muestra de la CINETECA y un par de animaciones, que debo confesarlo son mis favoritas.

Una vez agotada la cartelera “comercial” y por recomendación de mi vecino, decidí ir a ver el ANTICRISTO de Lars von Trier, el antecedente de este cineasta desde mi perspectiva era muy bueno, Dogville me parece sensacional y Bailando en la oscuridad, no entraría en mis favoritas, pero reconozco que también es muy buena, además, siempre he encontrado en sus filmes un toque no sé si llamarlo propiamente feminista, pero si sensible en torno al género, creo que logra a partir de un constructo extraño de imágenes, símbolos y una violencia anteriormente un poco menos explícita, manifestar su visión respecto a la mujer torturada.

Si bien es cierto, que en diversos momentos la película superó mi umbral de tolerancia al terror, también lo es que encontré una impresionante belleza en ella. No estoy segura de haber comprendido completamente, incluso estoy segura que aún después de haberla ido a ver dos veces muchas cosas se me escapan, pero sé que no volveré al bosque sin estremecerme al escuchar las bellotas caer, y pensar que quizás sea cierto y es así como el bosque llora su muerte.

Tres personajes fundamentales en la cinta:

Ella: Una especie de Eva posmoderna, que prefiere prolongar un orgasmo a salvar a su hijo, pero que al mismo tiempo siente culpa, enloquece y se mutila. En esta cinta, a diferencia de lo que citaba anteriormente, la mujer no es la torturada, por el contrario, es ella quien encarna al mal.

Él: Un Psicoanalista, frío, distante. Que desciende a los infiernos, en este caso a la madriguera.

El bosque: me encanta de sobremanera, la metáfora del bosque, este punto de aparente belleza infinita, como la guarida de la maldad, el viento “como el aliento de Satán”, la marcada dicotomía entre lo sublime y lo aterrador.

No sé, bastante perturbadora la película esta, de cualquier forma creo q si alguien me pregunta, yo sí la pondría en mi top de películas perturbadoras favoritas.


sábado, 7 de mayo de 2011

Siento que siento

Es extraño tener tantas ideas revoloteando en la cabeza y sentir como escapan a los dedos cuando busco plasmarlas, la diferencia de ello con otras veces (es usual esto en mi), es que ahora la sensación no me frustra, al contrario me llena de un gozo particular, en el que me es permitido continuar tejiendo con ellas, algo más grande y más complejo, o no sé, por lo menos más intenso. Esta vez permito que la tristeza se posesione de cada rescoldo en mi pensamiento, esta vez no es una tristeza gris, es como estar habitando por una temporada en el umbral de las emociones, donde todas son transparentes, son como agua que me embebe y me embriaga.


Considero que he llegado a un punto de inflexión en mí andar por el mundo, un punto donde quiero permanecer, o mejor aún, avanzar hasta poder sentirlo todo.

jueves, 5 de mayo de 2011

El pozo de las hadas

Desnuda ante un amanecer inclemente que obliga a dejar las mieles del sueño, para vestir de mundo y antifaces, Patricia abre el closet y elige el atuendo que le venga bien a un martes; pantalones de vestir oscuros, zapatos de punta, blusa contrastante y saco gris. Entra a la ducha y va desprendiéndose al roce con el jabón, de aquel polvo brillante que cubría su piel después de que por la noche nadará en el pozo de las hadas, su cuerpo se materializa y comienza a sentirse vulnerablemente humana, cierra las llaves de la regadera, sacude su cabellera y escurriendo, mientras tirita de frío visualiza su mortal reflejo, sus ojos se pierden en esos otros que la miran al otro lado, toca tímidamente el empañado espejo, con la ilusa esperanza de acariciar el rostro de la mujer q la mira, el contacto de sus dedos con el cristal hace que de la imagen escurran gotas como lágrimas, Patricia muerde sus labios para contener su propio llanto, y comienza una charla, o mejor dicho un largo monólogo con la mujer q la observa detrás del espejo:


“Mírate ahí, tan linda como siempre, tan tú, tan yo, tan libre y tan sola, tus hombros son frágiles no resistirán ya por más tiempo esa angustia que cargas, tus manos son torpes y míralas bien, aún tienen llagas, y q decir de tus ojos de infante asustada ante un mundo que te aplasta cada mañana, ¿porqué no eres honesta Patricia? Porqué no reconoces que ya no puedes con esto, por qué sigues aferrándote a esta absurda existencia, qué puede tener de brillante ser exitosa, ser culta, ser inteligente y claro bonita, que puede haber de brillante si eres tan cobarde, si estas tan sola. No, no llores ¡Tonta! Que eso ya lo has venido haciendo toda tu vida; o si lo prefieres adelante llora, llora hasta ahogarte en tus sollozos a nadie le importa. ¡Mírate patricia! pero no pierdas detalle, observa detenidamente cada pliegue, cada gesto, cada absurda suplica y cada mediocre intento de salvación ¡mírate! Lo vez, no hay respuestas, no hay preguntas, no hay algo que valga, no hay nada.

La frustración estremece todo su ser y se concentra sollozante en las lagrimas q brotan imparables de los ojos de la mujer del espejo, ella cubre su rostro como si quisiera ocultarse , pero aún así siente como el reflejo permanece imperturbable; una extraña cólera de sentirse observada la invade y sin pensarlo golpea el rostro de la Patricia en el espejo, los cristales manchados de sangre caen a sus pies, y ahora ya no solo es una, son muchas las mujeres q la ven por todas partes, no puede escapar de sus miradas irónicas, no puede ocultarse de sus múltiples yos, q la acosan con risas estridentes y reclamos; es como si se hubiera fragmentado y sus demonios quisieran acabar con ella. Con la mano herida toma un trozo de espejo e intenta enterrarlo en otro de los pedazos que está en el suelo, suplica desesperada porque desaparezcan todas, porque la dejen tranquila, golpea frenéticamente en todas direcciones, como si realmente la atacaran.

En esa imparable batalla, lo único q consigue es hacerse más daño, sus manos están destrozadas, sus pies también sangran, y ellas se multiplican a cada golpe, la cordura abandono para siempre a Patricia, que ha decidido triturar con sus dientes cada uno de los fragmentos de sí, que la miran y se burlan, comienza por los pedacitos más pequeños, los introduce en su boca y no se percata de cómo la sangre brota de su lengua y sus mejillas, mastica como si se tratara de un caramelo, las astillas se entierran en su paladar, pero Patricia no abandona la empresa, mastica con más ahínco, disfrutando de cada bocado de cristales que lleva a su boca y comienzan a reventar su garganta. Respirar comienza a resultarle complicado, los vidrios se incrustan y le están cortando la vida. Sin embargo, Patricia sonríe mientras se mira, descubre el rojo escarlata que la cubre y los reflejos en los espejos restantes le dan sensación de estar cubierta nuevamente de polvo de hadas, comienza a abandonar su terrena existencia ahora ella cree ser la hada de las noches, en el último soplo de vida se descubre hada y siente como se sumerge en el pozo.

Ejercicios piromanos

21:25
En el último momento,  mientras todo (literalmente) arde me decido a desnudar las palabras, mostrarlas descarnadas, no las quiero llevar conmigo, al final nunca supe usar las correctas, siempre fueron otras, debidamente cuidadas pero otras, nunca las necesarias.
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El juego

22:32


Instintivamente buscas el revólver bajo tu almohada, el frío del metal te hace sentir tranquilo, por un momento te piensas a salvo. Intentas volver a dormir, pero es inútil, el miedo se ha apoderado de ti, es perturbador siquiera cerrar los ojos. En cualquier momento ella llegara. Lo sabes porque ha sido siempre así, predecible, constante. Ella juega contigo los días pares del calendario. El arma sólo tiene un tiro, deseas que sea para ti y esto termine de una vez.

Deambulas aletargado, miras por la ventana, puedes verla entrar en el edificio,  las manos te sudan y todo el cuerpo se estremece. Escuchas el taconeo de sus pasos ya muy cerca de la puerta, por un segundo consideras no abrir, llevas el cañón a tu cien, no quieres seguir en su juego,  no puedes disparar, no puedes parar el juego, es ella tan hermosa,   en lugar de poner fin, abres la puerta aún antes de siquiera escuchar el golpeteo de sus dedos.

Conoce muy bien tu guarida, sabe perfectamente los lugares dónde podrías ocultar el arma, ya has pasado antes por ahí y su sonrisa burlona no es grata,  prefieres entregársela y suplicarle lo haga cuando menos duela, cuando menos en ti te encuentres. Sus labios rojos sonríen y al tiempo que se quita la ropa, menciona como su instinto de bestia no le permite menguar tu dolor en ningún momento.  Ordena te desnudes, te hundes en su cuerpo, la cadencia de sus caderas te hace olvidar el juego. Sientes como el universo revienta en el centro de sus cuerpos.  Primer espasmo: ella acerca el cañón a tu cara dispara, nada. Segundo espasmo es tu turno, apuntas a su corazón, te acobardas, no puedes disparar y si esta vez tocara la bala ¿podrías vivir con ello?,  son las reglas del juego y antes de que el placer mengüe, disparas, nada. Tercer espasmo, ella pone  el cañón en tu boca, aprieta el gatillo, un fuerte estallido resuena, el arma cae, es cuestión de  segundos, ganaste, esta noche por fin ganaste, la bala es tuya, la muerte llega. Pero no pasa nada, sigues vivo y asustado, el sabor del metal  en tus labios, la luz colándose por tus ojos, no pasa nada, sigues vivo, despiertas, ella no vendrá nunca más, una vez que has ganado el juego, no es necesario volver.
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de aquí para allá

16:46
De aquí para allá

Nunca resulta sencillo adivinar de qué lado del espejo se despierta, me horroriza pensar que por alguna razón siempre lo hago del lado equivocado. La abuela siempre decía que habría que poner unas hojitas de  malva bajo la almohada para no ir al mundo de las brujas mientras se sueña.  A mi soñar me parece vivir horas extras. Quizás por eso nunca estoy segura de si he despertado aquí, o en realidad estoy allá. A veces allá es evidentemente distinto, pues aquí no se puede volar como se hace allá pero hay días en los que aquí es tan extraño que pareciera completamente allá.  No estoy muy segura de preferir el sueño a la vigilia, me asusta ser una hormiga, creo que soy muy pequeña para pretender ser algo tan grande. Cuando despierto de este lado del espejo que no sé muy bien si es aquí o es allá, siento como el cuerpo se vuelve ligero, por el contrario cuando abro los ojos y estoy del otro lado, una pesadez extraña se apodera de mí y  me cuesta mucho moverme.  Las personas también son distintas en un lado y el otro. Las personas de aquí no me gustan, sospecho muy seriamente que sean fantasmas y no gente.  La abuela creía que yo era un alma vieja, quizás tenía razón, vivir a turnos dobles y confundida debió hacerme envejecer.
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500 días con ella

21:47
Tres premisas indispensables para leer este post.

a)      Ha sufrido ya una decepción amorosa que lo dejo destrozado y llorando como nene o nena.

b)      Alguna vez se  ha enamorado perdidamente de alguien con quien tuvo intimidad pero que claramente le dijo “no me interesa tener una relación”.

c)       Usted sigue pensando que el amor existe.

Muy bien si cumple con por lo menos una de las tres anteriores, puede seguir adelante con la lectura, en caso contrario, mi recomendación es no pierda tiempo, viva un poco más, salga a la calle a buscar al amor de su vida, tenga sexo desenfrenado con alguien para terminar enamorado de ese alguien, permita que le rompan el corazón, llore inconsolablemente y después sólo después ya que haya superado la etapa más dolorosa y esté dispuesto a continuar con su vida venga y lea este post.

500 días con ella es una comedia romántica, o por lo menos ahí la colocan  los que se encargan de hacer las clasificaciones de las películas. A mí me parece que aunque tiene tintes románticos, tiernos, de esos donde las hormonas suspiran y dan ganas de tener un Tom o una Summer cerca, no es precisamente una historia de amor, o por lo menos  no del amor rosa,  ese amor irreal con el  que nos ha enfermado la cabeza desde niños  Disney.   La forma en que se va contando la historia no es lineal, es un ir y venir entre los 500 días, teniendo una combinación dolor, placer, confusión, frustración, desesperación, alegría, asombro, complicidad, esperanza, deseo y todas esas cosas que en realidad se sienten cuando te enamoras, cuando tú encuentras al amor de tu vida, pero el amor de tu vida no te encuentra a ti. 

Al final Tom no se queda con la chica, Summer se casa con alguien más, pero no es eso lo importante. Lo importante es ver a Tom salir a comprar Wiskey en bata, verle rompiendo platos como poseído y sufriendo infinitamente, hasta que no le queda más que  dejar de conmiserarse y regresar al mundo. No al mundo de antes de Summer, no al mundo con Summer, a un nuevo mundo, donde hay mil cosas por descubrirse, donde el amor aún existe.

Pfff, esperanzador final, no sé si son las hormonas  o un vestigio de  esperanza las que teclean el post del día de hoy, pero me ha gustado mucho la película, una comedia romántica inteligente, muy bien armada y además con una musicalización popera, sí  muy pop pero muy agradable.

Vi esta película por un pacto, juego, competencia el producto que da prueba de que la he visto es un dibujo y una frase, el dibujo no lo posteare porque apesto como dibujante, pero la frase sí, dos frases me gustaron mucho:

“No me gusta ser novia de nadie, en realidad no me gusta ser nada de nadie”

“Robín no es la chica de mis sueños, ella es mejor que eso, es real”

(agrego foto de Matthew Gray Gubler, porque aunque su personaje es completamente secundario, fue su frase la que más me ha gustado, además de que bueno O por Dios, etc. etc.)
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El temblor Remasterizado

10:16
Deje el psicoanálisis y regresé a las letras, alguien por ahí me dijo que mejor sería escribir cartas, lo reconsideré y abandoné al analista y me inscribí en un taller de creación literaria, han surgido un par de cosas interesantes y he tenido oportunidad de regresar a mis viejos textos para pasarles el hacha y quitando la aprensión que normalmente me impide corregirlos les he dado una manita de gato, así que les comparto este texto remasterizado.



El temblor



   “Despiértenme cuando pase el temblor”

Soda estéreo

    Hugo se levantó paladeando el desagradable sabor del metal que le había dejado el sueño; Mirey aún dormía. La habitación estaba intacta, nadie sospecharía del terremoto de unas horas atrás, la ciudad estaba en ruinas. La radio comenzaba a dar las primeras estadísticas de los daños, Hugo se asomo por la ventana y sorbió tranquilamente su café, en realidad no le importaba  nada  tras aquel umbral que lo separaba de la tragedia  del resto de los habitantes. Regresó a la cama y buscó instintivamente el sexo de Mirey, quería encontrar nuevamente el ensueño extasiante de los ojos verdes de ella cuando se desorbitaban ante el placer, ella lo recibió sin mayor interés pero sin poner resistencia, hicieron tibiamente el amor sin emitir sonido alguno, inconscientemente los dos sabían todo había llegado a su fin, no había marcha atrás ya no tenían tiempo de reconstruirse, el terremoto no había tocado su casa, pero la historia no les permitiría volver a ponerse en pie como al resto de la  ciudad.

     Mirey conoció a Hugo una noche sin más que humo en el bolsillo y nostalgia en la mirada; él trabajaba en un negocio cerca del centro, siempre tomaba el mismo camino a casa, pero un par de noches atrás había tomado la determinación de nunca volver a pasar  dos veces por el mismo sitio. Comenzó por alternar las calles, explorando diferentes formas para llegar a casa.  Esa noche, en esa hora incierta, ahí estaba ella, con un abrigo hasta las rodillas y una boina a la francesa que la hacía lucir peculiar, ella se acercó con el afán de  conseguir fuego para su cigarro, él quedó prendado de ese par de ojos verdes ocultos bajo unas gafas amplias. Caminaron un par de calles sin cruzar ninguna palabra útil o inteligente: "Me llamo Mirey"  "soy empleado de un hotel cercano" " No me gusta el frío"  y un bla bla bla bla sin dirección ni pretensión alguna, aunque en realidad eso no importaba, sólo bastaría llegar al punto donde sus destinos se bifurcaran para cambiar de  página y poner ese encuentro con las cosas  sin importancia del día que pronto se olvidan; pero eso no sucedió o por lo menos no esa noche, esa noche caminaron muchas calles más.

   Hugo se levantó  y preguntó a quema ropa -te vas tú o seré yo quien se marche- Mirey bostezó indiferente al tiempo que levantaba los hombros para hacer más evidente su desinterés ante la situación, él comenzó a vestirse decepcionado de la reacción de ella ante sus palabras, no lo creía posible, cuatro años de su vida se desmoronaban ante él, sin provocar el menor estruendo. Se asomó nuevamente por la ventana y pudo sentir la desolación reinante en las calles, la impotencia de la gente,  la mayoría lo habían perdido todo. Él sentía algo similar, sabía no quedaba más, esos cautivantes ojos verdes de aquella noche y de tantas mañanas se cerraban para siempre. Habría sido mejor si el terremoto hubiera acabado con él, con su casa y con ella, sobre todo con ella.

    Mirey se acomodó nuevamente y volvió a dormir, soñó ser un pez, uno de agua dulce, un pez de agua dulce en un enorme océano salado,  nadaba entre los demás peces, ninguno entendía su asfixia. Despertó sobresaltada, Hugo se había marchado, los estantes estaban vacios y ahora justo ahora quería pedirle no lo hiciera, el océano del sueño broto por sus ojos, siempre había sido así, tarde muy tarde.

  

Hugo no tenía a donde ir, la ciudad estaba destrozada, se respiraba en todo sitio la desolación de ellos, los otros, los que no entendían porqué él cambiaria de lugar con cualquiera,  en ese momento preferiría ser él quien estuviera enterrado entre los escombros. Una mujer se acercó para pedirle una moneda, buscó en su bolso y le entregó un par de billetes arrugados, sentía nauseas, asco ante la podredumbre que pisaba a cada paso, no entendía como la naturaleza, dios o el azar tramposo podía acabar con el mundo entero de una sacudida. Tampoco entendía  cómo sin sacudida, su mundo estaba hoy en trizas. Todo era confuso, quería odiarla, desear realmente fuera ella quien se acercara mendigando  ahora no fuego sino piedad, quería tener el poder de pisar su cabeza en un charco de sangre al siguiente paso, pero no podía, la amaba, la amaba tanto, la necesitaba.

   

            Mirey seguía desnuda, postrada sobre la cama, en silencio, esperando la puerta se abriera y él estuviera de vuelta, tarde entendía cuanto lo amaba, tarde extendía los brazos para alcanzarle. Se puso en pie, buscó su abrigo y su boina, puso los tres cigarros que le restaban en la bolsa izquierda y salió, así, descalza y sin más ropa que el viejo abrigo  y la boina francesa, caminó incesantemente entre las ruinas de la ciudad y llego a la calle donde años atrás un extraño de andar discreto le ofreció fuego  y una soledad compartida.

     Hugo gurdo sus manos en el pantalón y sintió el encendedor entre sus dedos, vinieron a él  inmediatamente los recuerdos del primer encuentro,  algunas lagrimas escaparon de sus ojos, ganas incesantes de volver, atravesar la puerta,   andar por esa calle donde se encontraron; apretó el paso y avanzo firme, supuso que aún era tiempo, que la encontraría dormida, y le contaría una historia nueva; tal vez regresando por aquellas calles la encontraría nuevamente con su boina y su abrigo, sonrió, por un segundo imaginó el cuadro, pero entonces recordó la premisa aquella noche: "nunca más por el mismo sitio", soltó el encendedor viró a la derecha y se perdió entre los damnificados que había dejado el temblor.
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Fragmentos de locura

22:11
Desconocía por completo el momento justo en el que las paredes comenzaron a hablarle, una mañana se descubrió en medio del colorido cuarto, cubriendo afanosamente con una mano el orificio por donde estaba segura habían estado escapando las ideas. De pronto, una voz proveniente del muro del fondo comenzó a contarle una historia fantástica, al principio era complicado entenderle, pues su tono gutural hacia confundirle con un gruñido, con un eco guardado o con un murmuro muy grave. Desde su llegada a ese lugar, no había cruzado palabra con nadie, quizás por eso el hecho de escuchar una voz que no era la suya, la reconfortaba, prefirió no preguntarse por la procedencia y la lógica de un muro que habla, asumió que como todos aseveraban, estaba loca y en la locura era “normal” sentir que las ideas escapan y conversar con las cosas. Aunque bueno, no podría decirse que ella conversaba propiamente con las paredes, sólo las escuchaba.


No siempre era la misma la intensidad de las voces que emanaban de las paredes, a veces susurraban, otras gritaban frenéticamente, ella no sentía miedo, hacía mucho tiempo que no experimentaba tal cosa, en ese cuarto, en ese lugar todo era posible, estaba fascinada con su locura y el universo interminable que había venido con ella. Descubrió una constante en el sonido, si ella quitaba la mano de su cabeza, las voces eran más fuertes, más claras, si ella volvía a tapar el lugar por donde le escapaban las ideas, las voces se hacían tenues. Lo pensó un segundo y concluyó, las paredes habían estado robando sus ideas, por eso su cabeza era cada vez más ligera, por eso cada vez había más color en los muros, volvió a agradecer su locura, esa bendita locura, que entre muros, historias, colores e ideas se creaba y recreaba en sus manos.
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Locura

18:05


Estados espirovolitivos voluntarios
 
Cada vez me asusta menos la locura, el desdoblamiento de mis voces, las miles de noches escondidas en mis manos, la extravagancia de las luces, los días, el tiempo, los ecos,  las miradas y el sin fin de realidades inciertas que muy de cerca coquetean con mi razón. 
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Sola

18:50
Anoche hablaba con ella, evasiva como siempre, enredaba sus dedos en mi cabello para no contestarme. Me exaspera la contundencia que tiene para encajar sus uñas en mi espalda y hacerme amarla cuando tanto la detesto. Se fumó mis cigarrillos, se bebió mi cerveza y manchó mi teclado con palabras llanas, con quejas pueriles, de pasados mejores, de un presente ambiguo, de tiempos no venideros. La observé, le reñí, pero como siempre, es ella más fuerte que yo, basta su fría mano posándose un segundo sobre mi hombro, para corroborar: le pertenezco.


Entonces ella y yo escribimos cartas. Sí, cartas: largas, alegres, formales, cortas, confidenciales, tristes, hermosas, emotivas, absurdas, frías, honestas, crueles, falsas, etc. Cartas. Algunas las firmé yo, la mayoría lo hizo ella, en realidad no importa, no tienen destinatario alguno. Cuando llegó la mañana y la rutina la hizo brincar para huir por la ventana, me susurró al oído a manera de despedida: Buen día, triste hermana, sola, sola, sola..
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Caligrama

21:37
Costó mucho trabajo, pero al final me siento muy feliz con mi caligrama.
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Ojos

22:42
Fue un día de almas ligeras y ojos callados. Los míos, mis ojos, por el contrario no pararon de hablar, un parloteo incesante los mantuvo ocupados todo el día. Por la mañana conversaron con el espejo, no estoy segura, pero algo me hace suponer que discutieron, no me extrañaría, eso pasa siempre que ese par de descarados se ponen a contar secretos a esos otros dos discretos, que atentos del otro lado observan, se miran, se escuchan y más temprano que tarde, los de dentro terminan por llorar.


Subí al vagón del metro, repleto como ya dije, de almas ligeras, de miradas mudas. Sé que suena contradictorio decir que el alma es ligera cuando los ojos no hablan, pero es real, basta mirar cómo todos ahí dentro se vuelven etéreos, hasta el punto mismo de parecer inexistentes. Y entonces mis ojos comenzaron un monólogo sobre el absurdo entre la multitud, los sorprendí por el cristal diciendo impertinencias, traté de reprenderlos, pero en realidad a ellos poco les importan mis reparos.

A veces me preocupa la soltura del discurso con que a todo mundo van contándole, mis alegrías, mis sin razones, mis penas, mis delirios. Pero al final, qué más da, soy un alma pesada, con unos ojos parlantes, que no paran, ni un minuto, todo el tiempo hablan.

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Una mañana cualquiera

14:36
Desperté con las palabras del sueño en las manos, aún podía sentirlas, no terminaron de desmaterializarse sino hasta minutos después de haber abierto los ojos.  Siempre sucede así, la mañana termina de a poco pero sin piedad, con los desquicios de libertad que durante la noche disfruto.  Incorporarse a la rutina cada vez  resulta más complicado, por lo general comienzo con  la taza de café, que más o menos des aletarga mis sentidos y me permite comenzar a reconocerme, observar mis  manos que no me son del todo familiares, me hace pensar que este cuerpo no me pertenece, siento que usurpara un lugar en el mundo, en este mundo al menos.
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Estrenado 28 o Más sabe el diablo, etc.

0:19
Mi amigo Román, tiene una forma fenomenal de hacerme sentir bien cada que comienzo a mal viajarme por estar en la antesala del tercer piso, habla sobre la intensidad y la locura, de las noches y los excesos, de los placeres y el sexo, de la intelectualidad y el arte, del conocimiento y el trabajo, al conjunto de todas esas características las llama: ser un adulto contemporáneo. Muchas de esas cosas son clichés raros, que en algún momento encajaron conmigo, pero que ahora no son más que intensos recuerdos otras las sigo disfrutando, como cuando recién se descubren. Contemporáneamente o a la antigua he llegado a la precisa edad de 28 años, logré llegar a esta cifra sin deprimirme de manera previa, por el contrario, esperaba ansiosa, los regalos, la fiesta, los abrazos, las reflexiones y todas esas cosas que vienen con los cumpleaños


Pasaron cosas muy interesantes la semana previa al cumpleaños, por ejemplo el lunes una caja misteriosa con los primeros 6 tomos de En busca del tiempo perdido, con una botella de tinto y un anónimo que decía: Mi último suspiro, si quieres el séptimo encuéntrame, Feliz cumpleaños. La verdad es que de inicio, no quería ni abrir los libros, que tal si tenían ántrax o algo parecido. Después pensé que tenía un acosador y claro cómo producto de horas y horas, viendo mentes criminales, asumí que el ignoto tendría que ser un hombre caucásico, a falta de Spencer (o por dios chiquito papá), comencé la investigación, hice una lista de sospechosos, en realidad era una lista muy pequeña, no hay tanta gente en este planeta que tuviera tan lindo detalle conmigo, fui tachándolos de uno por uno, a “X” porque Proust le puede sonar a marca de condones, a “Y” porque es proporcionalmente culto a su tacañería, a “Z” porque me entreviste con él y pude ver en sus ojos que no mentía cuando decía que él se declaraba inocente.

Cierto extraterrestre que rondaba mi tierra, me dio unas lecciones de vida intergaláctica maravillosas, útiles pero al mismo tiempo muy reveladoras, parecía en este momento que el mundo se venía abajo, después de observar el infinito, el mundo se vuelve tan pequeño, pero comprendí casi al instante que por eso mismo, más y más valioso.

Otro día de esa semana un corazón roto en casa, me obligó a descorchar el vino enviado por el ignoto, además de una botella más abandonada por mi ahora abstemio vecino, y entre charlas de faldas y de pantalones, mi buen amigo Romy me permitió abrir el regalo que desde el lunes aguardaba en mi habitación, con un letrero especificando que no podía ser abierto hasta exactamente el día 30, pero ese día para aligerar el sufrimiento del corazón roto, de él por supuesto, pude quitar ese rojo papel de Puca, que cubría la caja para descubrir “o por dios, es grandioso” tenía, bueno ahora tengo en mis manos la serie completa de los Thundercats… uoooo!! La mera onda, ya tenía hasta ese momento dos regalos muy rifados, el primero de un ente desconocido y el segundo de mi Cuatisimo, hermano Romy.

Durante toda la semana estuve planeando mi gran fiesta “sorpresa” de cumpleaños, mandé la invitación por la red social de moda, el objetivo reventar la casa, el contra tiempo mi vecino que decidió era la mejor idea traer a su esposa y a sus tres hijas a pasar unos días en la casa, y lo digo así literalmente en la casa, no en la ciudad, no, no de vacaciones, no, en la casa. El panorama ante eso no fue bueno, parecía que las cosas comenzaban a no salir bien. La fiesta tuvo que ser pospuesta, con resultados desastrosos, los invitados no llegaron, la festejada se enfermo y todo termino en cuatro cajas de pañuelos desechables y una cantidad impresionante de mocos.

Como sea, el día de mi cumpleaños, tuve un pastel familiar, papá y mamá vinieron a verme (bueno en realidad vinieron a ver a León, pero aprovecharon para darme mi abracito), sople velitas, le mordí al pastel y esas cosas bellas que no se pierden como costumbre en mi familia.

Puff, ya para cerrar este post, los 28 empezaron como ha sido toda mi vida, un excitante espiral de acontecimientos, hasta el momento no se quien es el ignoto, pero ya no quiero saberlo, no he terminado de ver los Thundercats pero en eso estoy, mi familia sigue siendo uno de los pilares más sólidos y maravillosos que tengo, todavía no se me terminan los mocos, pero al menos sé que de esta gripe no estaba destinada a morir. Por último, como último acto de depuración, arme una carpeta con todas las fotografías de pasados dolientes, las comprimí, las mandé muy lejos de mi alcance y elevé mi ancla definitivamente, lloré, si lloré mucho, no es fácil cerrar una ventana que sin querer mantienes abierta, pero ya, es momento de navegar otros horizontes y encontrarse en otras miradas.

Creo que ahora si me excedí con la dimensión y lo personal del post, pero como siempre digo en estos casos, "ES MI BLOG Y ESCRIBO LO QUE QUIERA".
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Espejos

15:47
Ella le confesó su amor por los espejos.

Él se rompió en ese instante

dejándole como herencia

siete años de mal amor.

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Los domingos

21:38


Aunque me resista a aceptarlo, soy un animal de costumbres y rutinas; los domingos acostumbro dejar que las palabras se amotinen en el cuerpo y al final broten como se les dé la gana, está no es una experiencia del todo placentera, más por el contrario, tendría que decir que es dolorosa, las palabras tienen garras y dientes afilados que lastiman en su paso apresurado y violento que busca desbordarse. Los demás días es más fácil enredarlas entre los dedos, entretenerlas entre lecturas y discursos, quizás hasta acariciarlas un poco, jugar con ellas como si fueran felinos domesticados que cuando les es preciso se acercan a ronronearle a su amo, en fin, utilizar las necesarias y fingir que no existe el resto.

Es domingo, es normal, las palabras se suicidan.
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Haciendo que trabajo

14:06
La misión escribir algo con el título de 5 libros de la biblioteca de aula.  Mis libros elegidos:


El resultado:
El corazón de la noche esconde un Bestiario fantástico de seres atroces, con pieles delgadas, plagadas de angustias, como suspiros de mar. Yo formo parte de esa legión, de los que se esconden bajo las estrellas y suplican “que me bautice el viento”. Pocos pueden vernos a los ojos, pero quien logra hacerlo se hace poseedor de la perla que nos habita y damos con ellos un brinco al cielo.

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Sueños

21:58
Después de la huida nocturna y la breve suspensión del silencio, despertó en casa y sintió placenteramente como se desvanecía el sueño…
Imagen Javier G. Pacheco
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Redes divagantemente sociales

12:23
El cursor me reta, se burla, parpadea y me incita a perseguirlo unas cuantas líneas al menos, me resisto, a veces trato, pero nada, el tintero está seco, las ideas se difuminan tal cómo van llegando y el ánimo está revuelto y ligeramente confundido.

Hace unos días seguía en twitter una discusión sobre el impacto de las redes sociales en la creatividad literaria, las reflexiones iban desde la brevedad hasta el plagio y la enorme cantidad de basura seudo literaria que se mueve en estos contextos. No llegué a las conclusiones, porque aunque de repente me cause adicción esto de la ciber vida, todavía tengo una real, lejos del ipod y la computadora, pero me quedé pensando largo rato sobre este asunto.

Recuerdo que yo comencé con los blogs, hace aproximadamente siete u ocho años, cuando estaban en boga los espacios de msn, mi blog se llamaba “la catedral de los silencios escogidos” y estaba repleto de muchos intentos de cuentos, poemas y un sinfín de debrayes sin sentido. Aquello pervirtió de una forma muy curiosa, al poco tiempo se crearon pequeñas comunidades de blogeros afines, que se leían y comentaban asiduamente, después iniciaron las reuniones y se perdió el anonimato, aunado a esto los romances y desencantos. Al final creo que algunos conservamos dos o tres personas conocidas de ese tiempo, con quien más allá de los mundos imaginarios que se fabricaban, resultaron valiosas relaciones, pero nada más. Los espacios de msn desaparecieron o perdieron popularidad, algunos emigraron a Blogspot, otros simplemente regresamos al anonimato.

Después de eso, pues ya sabemos el boom de facebook, dónde si bien hay espacios creativos, la mayor parte del tiempo es chisme, chisme, chisme y más chisme. Sí, sí tengo un facebook, justo en él leía un comentario, que decía algo así cómo “que retro, tienes un blog, eso es como muy del 2000” la verdad es que por un momento me quede pensando, que ya soy retro en el ciberespacio, después argumenté a mi favor que también tenía un twetter, que es como la onda en estos días, y entonces llego la estocada final, pero el veinte perfecto para explicar todo el asunto creativo o no creativo del ciber espacio, esta persona que me dijo casi casi, obsoleta y pasada de moda, me preguntó “¿Cada qué twitteas? ¿Cada que actualizas tu blog?” Mi respuesta es que la verdad no hago tan a menudo ni una cosa ni la otra. Y entonces ahí la reflexión interesante, antes tenía una idea y trataba de desarrollarla para postearla, ahora la concreto y la pongo en un twett, haciéndola perder quizás el potencial que originalmente pudiera tener. Por otro lado, hay cosas que deben ser así, microficciones, sin más choro ni ornamentos.

Al final creo que la creatividad no depende precisamente de la extensión, digamos que twittear es como tener la cabeza llena de pájaros, y dejarlos ir de uno a la vez, algunos regresan más grandes, más hermosos, entonces se pueden volver un muy buen post, otros simplemente se van, desaparecen y no vuelven más.
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Ventanas

17:51
 Coleccionar ventanas fue un ejercicio que desde pequeña complacía tu necesidad creciente de diagramar espacios imaginarios. Una habitación sin ventanas era tan imposible como un rostro sin ojos, siempre preferiste las que dan a lugares abiertos, jardines, calles, avenidas, pero la verdad es que nunca te importó poner en tu colección un par de las que daban paso a los interiores. Más de alguno te preguntó ¿porqué no mejor puertas? son más amplias, prácticas y existen en todos modelos, tu respuesta siempre la misma, las puertas son para las personas decididas, no para los soñadores y yo por alguna razón pertenezco a los de la segunda especie. Para llegar al sitio que conduce la puerta es necesario atravesarla, para aproximarse a los universos que se expanden tras una ventana basta con asomarse.

Todas las historias importantes de tu vida incluyen necesariamente una ventana, algunas han servido como refugio, otras como escape. En pocos días, darás la vigésima octava vuelta al sol, el mundo se ha vuelto cada vez más inmenso e incomprensible, pero con una esperanza a veces cansada a veces ingenua, sigues esperando la última ventana, esa que complete la colección y sea tan perfecta que no quede más remedio que saltar de una vez y para siempre a través de ella, romperte, sí, la ruptura es inevitable, pero entonces y sólo entonces, estarás lista para dejar de huir.
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Arroz con leche

11:33
Encontré una aplicación exacta para esa frase de tiempos pasados siempre fueron mejores, las cocinas de las abuelas, mi abuela tenía el sazón mágico en sus manos, era la reina de la sopa de fideo y no es que mi madre tenga mal sazón, no nada de eso, pero sinceramente nada como los guisos de mi abuela, y podrían ser las cosas más sencillas para un día común, hasta lo más elaborado para las festividades, todo era delicioso. Había un problema con la abuela, siempre fue muy celosa de su cocina, y no permitía que nadie le ayudara con nada ahí dentro, su frase para ahuyentar a todo mundo de ese espacio místico mágico era mucho ayuda el que no estorba, con eso nos quedaba claro a todos que no quería nadie rondando por ahí hasta que estuviera lista la comida y entonces una comitiva de más de 20(aquí cabe aclarar que mi abuela tuvo 18 hijos, que por lo general se reunían los domingos a comer) personas se sentarían en esa enorme mesa de comedor que había en su cocina a deleitarse con lo que se que hubiera preparado. Esos tiempos eran geniales, parecía domingo de fiesta siempre, desafortunadamente la abuela enfermó, no fueron muchos años los que yo gocé de esos banquetes, pero no los olvidó.


Cuando la abuela enfermó, eligió a una de mis tías para heredarle todos sus saberes de alquimia gastronómica, y bueno mi tía aprendió muy bien, aunque nunca igualaría a la abuela, además poco a poco la enorme familia se dispersó y no hubo más domingos familiares, entonces mi tía ya sólo cocinaba para tres, el abuelo, la abuela que ya casi no comía y ella que siempre vivía a dieta, por lo que la comida dejo de ser un ritual en esa casa.

Pese a ello, una de las últimas veces que yo estuve por ahí, me invitaron una deliciosa taza de arroz con leche, juro que ha sido el mejor arroz con leche que he comido en mi vida, con la consistencia exacta, el dulce preciso, incomparable. Entonces aunque eso de cocinar nunca ha sido lo mío, le pedí a mi tía la receta de tan delicioso postre, mi tía tan simpática y buena como parece ser, me anotó la receta y me dijo si tienes dudas me hablas y yo te digo como hacer.

Bien, intentando ser menos hermética de lo que fue la abuela quiero compartir con ustedes el tesoro de familia que entregó mi tía, como receta para elaborar el postre perfecto:

Arroz al gusto


Leche al gusto


Azucar al gusto


Canela al gusto


Hierva, mezcle y coma.


(no alterar ninguno de los ingredientes)

Encantadoras las mujeres González no les parece?
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Breves del diván

22:05
…entonces el monstruo se asomó por atrasito de mi oreja, no pude más que asustarme y llorar como chiquilla. Resulta que el monstruo también se asustó, lloriqueó unos minutos   saltando después  por la ventana, dejándome sola y sin consuelo.
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Llévenla al baile!!

19:08
Nunca me ha gustado pensar en la predestinación genética como algo determinante en la existencia, es decir, siempre he preferido pensar que es cada quien a partir de su formación y su libertad quien pone las limitantes, para hacer tal o cual cosa. La experiencia aunque no me gusté aceptarlo, me ha mostrado que estoy equivocada y me ha hecho reconsiderar: sí hay una parte que aprendemos para ir forjando un camino, pero también hay una parte que se trae, o q no se trae y no hay forma alguna de adquirirlo.

Esta reflexión viene a que, yo no bailo ni en defensa propia, no se me da, simplemente no es algo que tenga yo en el cuerpo, eso de coordinar mano pie y además mover las caderas y los hombros con ritmo ¡ooooh por dios! Es lo más complicado que alguien puede pedirme que haga. Nunca había tenido problema con aceptarlo, siempre que alguien me preguntaba, yo respondía fría y secamente, que el baile me parecía algo primitivo, ya saben disfrazar de mamonés la carencia. Nunca tuve mayores líos, me rodeaba de gente no bailante, entonces todos felices.

El asunto, el problema o por lo menos la cuestión comenzó a cambiar, cuando precisamente empecé a coincidir con gente bailarina, cuando mis fiestas cambiaron de sólo charla y viajes mentales a interacción social, con personas que gustan de frecuentar esos sitios donde todo mundo le saca brillo a la pista. Al inicio, igual me sentaba e inventaba alguna escusa, decía muy honestamente, no sé bailar, entonces venía la parte donde alguien me insistía y me insistía bajo el argumento que lo importante era divertirse. Nada más lejos para mi concepto de diversión, era lo más estresante del mundo, me sudaban las manos, no podía dejar de ver mis pies, y cuando por fin agarraba el paso, la canción llegaba a su fin, entonces inventaba algún pretexto y salía del lugar lamentándome tristemente por mi incapacidad física para el baile.

Apelando a lo que comentaba al inicio de este post, con la firme convicción de que el hacer o no hacer algo, no depende de ese tipo de limitaciones, sino de esmero, libertad y formación, decidí cambiar mi vida, ahora iría a todas las fiestas donde hubiera que bailar, diría siempre sí a una invitación para hacerlo, me concentraría firmemente en lograr si no ser el ama de la pista, por lo menos en no parecer robocop con epilepsia. Poco a poco, fui encontrando lo divertido del asunto, además si le ponía el ingrediente secreto (chelas) uuuh!! Sabor… o al menos eso pensaba, hasta que, no sé si alguien que me quiere mucho o no me quiere nada, me grabó en uno de esos rituales de arritmia, es lo más divertido, yo tengo una cara de wow, como lo gozo, pero mi cuerpo no expresa precisamente lo mismo, creo que superé la etapa robocop y pasé a la etapa play móvil.

Una resignación extraña  llegó a mi vida, yo-el baile, no somos uno mismo, que digo uno mismo somos como universos paralelos.  Definitivamente hay cosas que no se te dan y punto.
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Grandes Esperanzas

19:57
Sigo con mis experimentos cinéfilos-literarios, leer el libro y después ver la pelicula, ahora fue el turno para Grandes Esperanzas, de Charles Dickens vs la película del mismo nombre dirigida por Alfonso Cuarón. La verdad es que la película la había visto hace ya algún tiempo, pero no tenía un recuerdo muy preciso de ella, era más bien como una gran mancha verde en mi memoria. El libro, pasé meses enteros buscándolo en una y otra librería sin tener el menor éxito, por lo general o no estaba, o estaba muy por encima de mi presupuesto, o únicamente contaban con la fantábulosa edición de los Editores Mexicanos Unidos, donde muy seguramente Pip terminaría llamándose Pat o algo así. Hace unos días curioseando por las librerías cercanas a Bellas Artes, encontré ambos a precio de ganga, el libro en editorial Catedra, y la peli, bueno pues la peli y ya.


Obviamente, mi veredicto como predeciblemente lo suponen será a favor del libro. Siempre es más agradable la película que cada quien se arma en su cabecita, además la cinta es una adaptación a la época moderna, y en ese proceso de adaptar, se perdieron el 80% de los detalles y personajes que hacen maravilloso el libro.

Tampoco es que la película sea mala, no, en realidad me gustó mucho, visualmente es delicioso ese derroche de verde, las actuaciones de Paltrow y Hawke están justamente dimensionadas con sus personajes y en general bien lograda, la transformación de algunos personajes como Joe y la Tía de Estela, quizás fue lo que menos me gustó de inició, pero poco a poco fue haciendo sentido con el resto y terminó por parecerme genial esta tía con una locura eufórica, antípoda completamente de la Tía de la novela.
Creo que vistas por separado, son ampliamente disfrutables las dos cosas.

Ahora tenemos en turno leyendo: Nuestra señora de París y espero encontrar un versus que no sea precisamente el de Disney.


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Debrayar

21:31
Estos días he andado muy productiva en el blog, entiéndase me he desentendido completamente de mis labores habituales y me he concentrado en plasmar cuanta babosada pasa por mi cabeza.  No está mal, de vez en cuando hasta creo que es sano,  unos días de debraye por escrito, liberan a la cabeza de estupideces mayores y aligeran el riesgo de ataques sicóticos o peleas sangrientas con amigos imaginarios.  Además he notado que mis post están menos revienta vena, lo drama Queen  no se me va a quitar nunca, pero creo que en este momento me encuentro en un punto más sínico de la vida, reírme me viene bien, al menos por ahora. Al final pareciera que el mundo es un gran pañuelo desechable.
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Tarde mutante

22:06
Ayer por fin tuve tiempo de ir al cine a ver a los mutantes, como buena cinéfila pesimista, no esperaba gran cosa de la cinta, algo así como un derroche de efectos especiales y una nula continuidad de la historia, tanto con el comic como con las demás películas. Además de aumentarle la atenuante de que en esta cinta no podría salvarme de una mala historia, la hermosa figura de Hugh Jakman, luchando por ahí en pantalones vaqueros muy ajustados, camiseta de tirantes blanca y esas botas que sólo pueden vérsele bien a él.


Es cierto que no hay continuidad con el comic ni con las otras películas y que muchas cosas en un intento por hacer que todo encaje terminan siendo forzadas, pero esta vez, trato de ser benevolente y considero que era complicado centrar la historia en Charles y Magneto, como primera generación y no poder utilizar a algunos de los mutantes más “populares” por llamarlo de alguna forma. Además me pareció genial como sitúan históricamente el conflicto: la guerra fría, el inicio de la era espacial, las grandes manifestaciones por los derechos humanos, etc.

Creo q si los mutantes siguen sin pasar de moda es precisamente porque reflejan el conflicto constante de la diversidad en la sociedad, de una manera fantasiosa y con súper poderes claro, pero a fin de cuentas muy cercana a como la especie humana se enfrenta a las diferencias.

En fin, no puedo decir que es una película de 10, pero tampoco puedo decir que desperdicié dos horas de mi vida, me gustó la peli y salí de la sala diciendo para mis adentros: Mutante y a mucha honra…

Sí ya sé y ya lo dije Logan no es parte de esta historia, pero es más atractivo que ningún otro mutante caracterizado en el cine, en el Comic siempre prefería a Gambito, pero en la pantalla grande O POR DIOS!!  Logan es la onda.
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Los misterios de la vida

19:37
Vivimos en un mundo enigmático, hay tantas y tantas cosas que no sabemos y que ni siquiera ilusamente podemos ambicionar saber algún día. La ciencia es una quimera, que hace como que se acerca a la debelación de tales misterios, pero en realidad nunca está lo suficientemente cerca. La filosofía coquetea de manera descarada con todos los “saberes”, pero tampoco logra nunca terminar de poseerlos. En fin, a veces uno se agobia con las preguntas más relevantes y complejas del universo: “¿Quién soy? ¿Existe Dios? ¿Cuál es la causa primera? Etc.” Noches y noches de pensar y repensar sobre el sentido de la existencia, noches y noches quemándose las pestañas intentando entender a los grandes pensadores de todos los tiempos, es más, hasta algunos más locos que otros consagran su vida entera a esta infinita labor, muy noble por cierto, pero también muy mal remunerada. Pero bien, mi intención no es quejarme de lo escaso de mi sueldo por haber elegido la filosofía como profesión, tampoco ponerme a dilucidar sobre si es la ciencia o la filosofía quien nos da la respuesta más acertada, no, no, para nada, es más ni siquiera es poner de manifiesto mis puntos de vista respecto a las posibles respuestas a tan grandes misterios, no y no, mi intención es plantear algo más simple pero doblemente agobiante, además quiero pensar que es una preocupación global, estoy segura que a todos alguna vez nos ha pasado. Es tan desconcertante. Bien sin más preámbulo planteare en este mi blog de desahogo y reflexiones, las preguntas que desde la tierna infancia han atormentado mis días:


¿A dónde van los calcetines extraviados? ¿Por qué siempre desaparecen de uno en uno? ¿Existe un cielo para calcetines donde todos tienen una vida mejor?

Mi hermano, que se desespera con tanta pregunta y es un hombre más práctico, me dio una solución para menguar mi angustia: Has nuevos pares con los calcetines nones que conservas, perros con perros, puntos con puntos, spider man con spider man, etc.  Es cierto, no elimina mi angustia, pero me ahorra unos pesos para no tener que comprar pares nuevos.
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Sabiduría popular

21:41
Sí, soy del tipo revienta vena cuando ando dolida del corazoncito, y esto pasa más o menos de manera regular, por enamoradiza y boba. El asunto es que aún con todo y mi azote de la última estampada con la banqueta que me di por ilusa, me moría de risa cuando escuchaba los consejos prácticos y profundos que la gente ofrece para esos casos, así del tipo: todo pasa por algo, si lloras no sé qué y no sé qué más, las lágrimas no te dejaran ver las estrellas, etc. pero la frase que más divertida he encontrado siempre, es esa de: Si amas algo déjalo libre, si regresa es tuyo, sino nunca lo fue… digo es horrenda, con un sentido de cosificación del otro y simplemente malísimo ese consejo, bueno eso pensaba hasta hace unas horas encontré la otra versión:


Si amas algo, déjalo libre.

Si regresa… pártele su madre.

Si no regresa alguien más ya se la partió…

Es divertida y me parece más inteligente….
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Sueño

22:27
Todo es sueño. Sé que todo es sueño. Siempre lo supe desde que empecé a soñar que yo existía: este mundo no es real...

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Anticristo

18:38
Regresé a los viejos vicios: pasar tardes enteras en una sala de cine tomando ICE radioactivos de uva. La verdad es que no soy muy conocedora, simplemente disfruto de esos infinitos mundos imaginarios, con todo y lo que pueda asustarme esa cada vez más vivida sensación de universos paralelos (me gustaría desarrollar el tema, pero necesitaría primero tenerlo claro yo, sigo pensándolo). He visto de todo últimamente, desde elefantes sedientos hasta hombres lobos adolescentes, pasando por las películas de la muestra de la CINETECA y un par de animaciones, que debo confesarlo son mis favoritas.

Una vez agotada la cartelera “comercial” y por recomendación de mi vecino, decidí ir a ver el ANTICRISTO de Lars von Trier, el antecedente de este cineasta desde mi perspectiva era muy bueno, Dogville me parece sensacional y Bailando en la oscuridad, no entraría en mis favoritas, pero reconozco que también es muy buena, además, siempre he encontrado en sus filmes un toque no sé si llamarlo propiamente feminista, pero si sensible en torno al género, creo que logra a partir de un constructo extraño de imágenes, símbolos y una violencia anteriormente un poco menos explícita, manifestar su visión respecto a la mujer torturada.

Si bien es cierto, que en diversos momentos la película superó mi umbral de tolerancia al terror, también lo es que encontré una impresionante belleza en ella. No estoy segura de haber comprendido completamente, incluso estoy segura que aún después de haberla ido a ver dos veces muchas cosas se me escapan, pero sé que no volveré al bosque sin estremecerme al escuchar las bellotas caer, y pensar que quizás sea cierto y es así como el bosque llora su muerte.

Tres personajes fundamentales en la cinta:

Ella: Una especie de Eva posmoderna, que prefiere prolongar un orgasmo a salvar a su hijo, pero que al mismo tiempo siente culpa, enloquece y se mutila. En esta cinta, a diferencia de lo que citaba anteriormente, la mujer no es la torturada, por el contrario, es ella quien encarna al mal.

Él: Un Psicoanalista, frío, distante. Que desciende a los infiernos, en este caso a la madriguera.

El bosque: me encanta de sobremanera, la metáfora del bosque, este punto de aparente belleza infinita, como la guarida de la maldad, el viento “como el aliento de Satán”, la marcada dicotomía entre lo sublime y lo aterrador.

No sé, bastante perturbadora la película esta, de cualquier forma creo q si alguien me pregunta, yo sí la pondría en mi top de películas perturbadoras favoritas.


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Siento que siento

23:41
Es extraño tener tantas ideas revoloteando en la cabeza y sentir como escapan a los dedos cuando busco plasmarlas, la diferencia de ello con otras veces (es usual esto en mi), es que ahora la sensación no me frustra, al contrario me llena de un gozo particular, en el que me es permitido continuar tejiendo con ellas, algo más grande y más complejo, o no sé, por lo menos más intenso. Esta vez permito que la tristeza se posesione de cada rescoldo en mi pensamiento, esta vez no es una tristeza gris, es como estar habitando por una temporada en el umbral de las emociones, donde todas son transparentes, son como agua que me embebe y me embriaga.


Considero que he llegado a un punto de inflexión en mí andar por el mundo, un punto donde quiero permanecer, o mejor aún, avanzar hasta poder sentirlo todo.
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El pozo de las hadas

22:33
Desnuda ante un amanecer inclemente que obliga a dejar las mieles del sueño, para vestir de mundo y antifaces, Patricia abre el closet y elige el atuendo que le venga bien a un martes; pantalones de vestir oscuros, zapatos de punta, blusa contrastante y saco gris. Entra a la ducha y va desprendiéndose al roce con el jabón, de aquel polvo brillante que cubría su piel después de que por la noche nadará en el pozo de las hadas, su cuerpo se materializa y comienza a sentirse vulnerablemente humana, cierra las llaves de la regadera, sacude su cabellera y escurriendo, mientras tirita de frío visualiza su mortal reflejo, sus ojos se pierden en esos otros que la miran al otro lado, toca tímidamente el empañado espejo, con la ilusa esperanza de acariciar el rostro de la mujer q la mira, el contacto de sus dedos con el cristal hace que de la imagen escurran gotas como lágrimas, Patricia muerde sus labios para contener su propio llanto, y comienza una charla, o mejor dicho un largo monólogo con la mujer q la observa detrás del espejo:


“Mírate ahí, tan linda como siempre, tan tú, tan yo, tan libre y tan sola, tus hombros son frágiles no resistirán ya por más tiempo esa angustia que cargas, tus manos son torpes y míralas bien, aún tienen llagas, y q decir de tus ojos de infante asustada ante un mundo que te aplasta cada mañana, ¿porqué no eres honesta Patricia? Porqué no reconoces que ya no puedes con esto, por qué sigues aferrándote a esta absurda existencia, qué puede tener de brillante ser exitosa, ser culta, ser inteligente y claro bonita, que puede haber de brillante si eres tan cobarde, si estas tan sola. No, no llores ¡Tonta! Que eso ya lo has venido haciendo toda tu vida; o si lo prefieres adelante llora, llora hasta ahogarte en tus sollozos a nadie le importa. ¡Mírate patricia! pero no pierdas detalle, observa detenidamente cada pliegue, cada gesto, cada absurda suplica y cada mediocre intento de salvación ¡mírate! Lo vez, no hay respuestas, no hay preguntas, no hay algo que valga, no hay nada.

La frustración estremece todo su ser y se concentra sollozante en las lagrimas q brotan imparables de los ojos de la mujer del espejo, ella cubre su rostro como si quisiera ocultarse , pero aún así siente como el reflejo permanece imperturbable; una extraña cólera de sentirse observada la invade y sin pensarlo golpea el rostro de la Patricia en el espejo, los cristales manchados de sangre caen a sus pies, y ahora ya no solo es una, son muchas las mujeres q la ven por todas partes, no puede escapar de sus miradas irónicas, no puede ocultarse de sus múltiples yos, q la acosan con risas estridentes y reclamos; es como si se hubiera fragmentado y sus demonios quisieran acabar con ella. Con la mano herida toma un trozo de espejo e intenta enterrarlo en otro de los pedazos que está en el suelo, suplica desesperada porque desaparezcan todas, porque la dejen tranquila, golpea frenéticamente en todas direcciones, como si realmente la atacaran.

En esa imparable batalla, lo único q consigue es hacerse más daño, sus manos están destrozadas, sus pies también sangran, y ellas se multiplican a cada golpe, la cordura abandono para siempre a Patricia, que ha decidido triturar con sus dientes cada uno de los fragmentos de sí, que la miran y se burlan, comienza por los pedacitos más pequeños, los introduce en su boca y no se percata de cómo la sangre brota de su lengua y sus mejillas, mastica como si se tratara de un caramelo, las astillas se entierran en su paladar, pero Patricia no abandona la empresa, mastica con más ahínco, disfrutando de cada bocado de cristales que lleva a su boca y comienzan a reventar su garganta. Respirar comienza a resultarle complicado, los vidrios se incrustan y le están cortando la vida. Sin embargo, Patricia sonríe mientras se mira, descubre el rojo escarlata que la cubre y los reflejos en los espejos restantes le dan sensación de estar cubierta nuevamente de polvo de hadas, comienza a abandonar su terrena existencia ahora ella cree ser la hada de las noches, en el último soplo de vida se descubre hada y siente como se sumerge en el pozo.
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